En una España que cada vez bebe menos, el cóctel sin alcohol se convierte en la baza de bares y restaurantes para atraer clientela y subir el ticket medio sin encarecer los platos.
Las alternativas sin alcohol conquistan el mercado español. El ocio acompañado de refrescos, de cerveza sin alcohol o de vino con poco alcohol se abre camino con paso firme en el sector Hostelero.
El descenso en el consumo de alcohol
Hace tiempo que el sector de la Hostelería viene notando un cambio en las tendencias de consumo, concretamente en el de bebidas alcohólicas en España. Los jóvenes beben y compran menos alcohol. Y los datos acompañan estas impresiones.
El pasado mes de junio, la Agencia Tributaria constataba dicho descenso a través de las cifras de recaudación. Los ingresos en el Impuesto sobre el Alcohol y Bebidas Derivadas y en el Impuesto sobre la Cerveza cayeron en 2025, un 3,8 % y un 2,8 % respectivamente. Según datos del Observatorio Sectorial DBK, la facturación en el mercado español de bebidas espirituosas se redujo un 2,4 % en 2024, hasta los 2.075 millones de euros, y las previsiones para el cierre de 2025 apuntaban a un descenso adicional del 1 o 2 %.
Los jóvenes beben menos. Y las causas son varias. Desde la adopción de estilos de vida más saludable, donde el cuidado personal y el deporte cobran relevancia; a las nuevas formas de ocio a través de alternativas digitales, la sensibilización respecto a los riesgos de tomar alcohol o factores económicas como la precariedad laboral de las nuevas generaciones, que limitan el consumo de copas en bares y discotecas.
Además, la tasa de alcoholemia permitida al volante ha caído en las últimas décadas, lo cual ha contribuido a desincentivar su consumo.
El auge de la industria de las bebidas refrescantes
Las nuevas generaciones han impulsado un cambio que se ha ido asentando en todos los grupos de edad. Si bien el consumo de cerveza sigue más o menos estable y comer sin vino o tomar el vermut siguen siendo tradiciones muy arraigadas, el gusto por el alcohol en los momentos de ocio está en descenso.
Por contra, la industria de las bebidas refrescantes supera los 4.960 millones de euros en ventas y aporta 11.810 millones a la economía española, según Anfabra, Asociación de Bebidas Refrescantes. Esta destaca que más del 90 % de las bebidas refrescantes que se consumen en España se elaboran en el país y que, en general, han reducido su contenido en azúcar un 49 % a lo largo de los últimos diez años para adaptarse a las nuevas demandas de las personas consumidoras.
Los cocteles sin alcohol: la estrategia del ticket medio
En un momento de coyuntura económica como esta, los cócteles sin alcohol están llamados a garantizar el margen de beneficio del sector.
Restaurantes y bares realizan un verdadero esfuerzo por mantenerse a flote frente a unos costes fijos y variables cada vez más elevados, y de hacerlo además sin incrementar los precios de sus cartas y menús. Para lograrlo, algunos han comenzado a reforzar su apuesta experiencial a través de productos complementarios. Los cócteles sin alcohol forman parte de esas alternativas que ayudan a elevar el ticket medio sin incrementar el coste de los platos.
También las bebidas sin alcohol más allá de los tradicionales zumos concentrados comienzan a ser la opción de muchos locales. Y no solo para garantizar cierto margen de beneficio, sino para atraer a esa clientela joven que no demanda ni vino ni cerveza ni tan siquiera chupitos o copas durante el tardeo o la noche.
A pesar de ello, son muchos los restaurantes y bares que aún no han ampliado su carta de bebidas no alcohólicas, Quizás por desconocimiento. Ampliar esta oferta, más saludable, representa sin embargo una oportunidad de mejora en el sector.









