Se trata de crear una comunidad entorno a las oficinas o barrios dormitorio donde hay lugar para juegos, experiencias virtuales, torneos de ping-pong, bingos “de andar por casa”, karaoke o mini actuaciones musicales en vivo. ¡Y cómo no! No podía faltar en la filosofía americana el merchandising, una zona de venta con los new arrivals urbanos y experiencias más sorprendentes.Lectura recomendada: Mejora la experiencia de tus clientes a través de la gamificación .

Sala de juegos del Moxy Hotel en Times Square. NYC Para acompañar estas zonas de ocio, la cerveza es una buena opción para probar sus variedades y complejidades; unas taproom de enormes dimensiones. Un espacio donde las marcas de distintas variedades de malta representan las principales escuelas y estilos de cervezas del mundo; una insuperable propuesta de cervezas artesanas. Además, suelen añadir grifos unbranded donde se testan nuevos líquidos exclusivos que permitan a los consumidores descubrir propuestas innovadoras que, según la aceptación que hayan obtenido, se consolidarán como la cerveza del mes o del año para beneficiarse de una producción más activa. Por el contrario, desaparecerán.El espacio es aprovechado por el día como modelo de espacios colaborativos; un estilo meeting-point laboral o asociativo o coworking. Un lugar donde la convivencia se convierta en un clima cómodo, donde se incluye un proyecto de talleres donde se aprenderá a potenciar la actividad del local gracias a elementos y actividades como la decoración, la fotografía, la gastronomía o el microteatro… Y no podía faltar en la cultura americana, construir una relación relevante con el entorno, el barrio y su vecindario. La relación con el tejido social del barrio para que se celebren las juntas, reuniones vecinales….
Por último, la sostenibilidad está a la orden del día y se ha convertido en una de las preocupaciones principales de la sociedad y del consumidor. Por ello, se aprecia y comienza a existir distintas acciones en el punto de venta para ayudar al medio ambiente con el fin de intentar concienciar a consumidores. Un concepto no tan lejano aquí, ya que en Madrid podemos visitar dos espacios de este estilo. Estoy convencido que pronto llegará en forma de “distrito” uno muy rompedor y dará mucho que hablar.Lectura recomendada: Platos preparados, ¿nueva tendencia mundial?







