"Por cada ración hay 350g de comida saludable, producto fresco y de temporada", dice la chef. Según la Fundación puede haber que haya más gente extranjera, entonces evitan ciertos alimentos como el cerdo y, de esta forma, para poder llegar a todo el mundo."Muchos restaurantes nos dieron mermas congeladas, ahora aceptamos comidas de empresas" nos cuenta y hace un llamamiento ya que necesitan productos básicos como sal, huevos o vinagre. El objetivo es ayudar pero, en segundo plano, también echan una mano al sector, dándole visibilidad.Lectura recomendada: "Gestión de guerrilla para superar el COVID-19"
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¿Cómo aprovechar el tiempo ahora?
"Analizar su modelo de negocio e intentar profesionalizarse al máximo para cuando vuelvan a abrir", recomienda. "Hablamos de digitalización, por ejemplo, y de un montón de cosas que se pueden hacer desde casa. Algo va a cambiar en el consumo: se va a hacer mucho énfasis en la comida saludable y en la higiene".¿Qué pasa con la estética?
"El monoplato que repartimos aquí queremos que esté bien emplatado, que se vea bonita la comida. Las cosas bonitas, dan alegría", cuenta. El color y la textura es muy importante. Por ejemplo, Hausmann hace hincapié en los cinco tipos de colores: "cuanto más juguemos con estos colores, nuestra alimentación va a ser más completa".Lectura recomendada: Xanty Elías: "Xanty Elías: “Es una situación única, hay más temor y desconocimiento"





