Cuando el creador deja de recomendar y empieza a vender: la Creator Economy llega a HORECA 

by Redactor | Oct 8, 2026

En los últimos años, los creadores han pasado de anunciar marcas a crear las suyas propias. Y es así, cómo la Creator Economy está abriéndose paso como una nueva vía de negocio que empieza a ganar terreno en HORECA. 

De la audiencia al negocio: la creator economy 

Durante años, la fórmula era sencilla, una marca lanzaba su artículo, buscaba a un promotor con una comunidad que fuera afín y esperaba que un vídeo, unas fotos o una recomendación hicieran el resto. Pero ahora ha entrado en juego una nueva fórmula: el creador que lanza su propio producto como parte de su marca personal.  

Es así como nace la Creator Economy y, según los datos, no es algo aislado, sino que cada vez hay más profesionales que utilizan la comunidad construida en redes para incrementar  sus ganancias, lanzar servicios o desarrollar proyectos empresariales propios.  

Así lo avala el informe Voices of the Creator Economy 2025, elaborado por Kolsquare y NewtonX, que arroja unos datos que dibuja un sector cada vez más forjado. De los 783 creadores analizados (78 de ellos en España) de seis mercados europeos, el 67 % obtiene ingresos mediante colaboraciones pagadas, pero el estudio también detecta una diversificación hacia otras vías como suscripciones, UGC y productos propios.  

Con esto se puede ver que tener seguidores empieza a ser algo más que tener alcance. Esto implica tener una comunidad fiel a tu marca, valores o producto, puede convertirse en una base firme sobre la que construir tu negocio.  

Cuando la comunidad se convierte en marca 

De hecho, Gran Malo, una marca de tequila, es un buen ejemplo de hasta dónde puede llevarte tu comunidad digital. La marca, vinculada a Luisito Comunica, nació en 2021 y este año ha desembarcado en España de la mano de Juan Torres Master Distillers, división de Familia Torres. Lo que empezó siendo una audiencia construida alrededor de vídeos de viajes y entretenimiento ha terminado convirtiéndose en un producto que se distribuye en un canal físico como es el de las bebidas.  

Y eso cambia bastante el papel del creador. Hasta ahora, muchos restaurantes y marcas recurrían a influencers para estar dentro del foco. De hecho, en el artículo ¿Funcionan los gastroinfluencers? de Barra de Ideas, ya se planteaba el impacto que tiene en una marca trabajar con un creador, cuándo tiene sentido o qué retorno puede tener más allá de los números.  

Porque el influencer también llega con su marca personal detrás y es ahí dónde entra en juego algo todavía más delicado: la confianza. Asociar nuestra marca a la de un creador supone unir los valores de uno y otro. Y si se detecta una incoherencia,la reputación, que hemos construido y que nos hemos ganado a base de trabajo y acciones durante años, puede verse afectada de forma muy rápida y caer.   

gran malo 2

Del alcance en redes al consumo real 

Teniendo en cuenta este aspecto y cuidando mucho con qué creador nos asociamos, todo apunta que, para un negocio hostelero, una marca con millones de seguidores parte con ventaja, una gran audiencia. Pero eso es solo el principio, la posibilidad de llegar e impactar a mucha gente no sirve de nada si no hay conversión, es decir, consumo real.  

Para lograrlo, tras ese impacto inicial, tenemos que conseguir que nuestro local genere su marca propia, para que, una vez descubierto, el usuario quiera volver, convirtiéndose en cliente habitual. Ahí está el verdadero reto, que tras conseguir generar ruido y conocimiento tras el lanzamiento, el público conecte y quiera quedarse porque le gusta lo que ve.  

La Creator Economy puede aportar visibilidad y una gran capacidad de prescripción, pero el hostelero sigue teniendo la última palabra: conocer a su público, saber qué creador encaja en su propuesta y valorar si esa marca aporta algo más que ruido de fondo.  

Y una vez lograda esa atención inicial, saber después enganchar con su propuesta a un público que quiera pasar a ser consumidor y cliente. Porque parar el scroll es una cosa. Conseguir una segunda ronda, otra más complicada. 

Redactor
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