El CEO, CTO y fundador de tSpoonLab repasa los orígenes de una herramienta que nació en una pastelería familiar y hoy es referencia en la gestión hostelera.
En un sector donde el instinto ha marcado históricamente muchas decisiones, hablar de datos no siempre ha sido fácil. Sin embargo, en los últimos años, la gestión basada en información objetiva ha ido ganando terreno en la hostelería. Y en ese camino, herramientas como tSpoonLab han contribuido a transformar la forma en la que restaurantes, hoteles y grupos de restauración entienden su negocio.
Detrás de esta evolución está Rafel Tugues, CEO, CTO y fundador de la compañía, que en conversación con Jon Fernández Pro, director de Barra de Ideas, comparte los orígenes de una herramienta que se ha convertido en una solución clave para mejorar la rentabilidad en el sector hostelero.
De una pastelería familiar a un cliente Michelin
El origen de tSpoonLab no responde a un plan estratégico ni a una gran inversión inicial. Nace, como muchas buenas ideas, de un problema real. En este caso, dentro del entorno más cercano de Tugues.
Corría el año 2012 cuando su hermano, vinculado a la pastelería familiar en Lleida, le pidió ayuda para gestionar escandallos. Aquel primer desarrollo, pensado para resolver una necesidad puntual, acabaría marcando el inicio de todo.
La evolución dio un salto inesperado cuando apareció un segundo cliente: el chef Ricard Camarena. Su implicación no solo validó la herramienta, sino que permitió acelerar su crecimiento y adaptación a las necesidades reales de la alta cocina.
“Mi primer cliente fue mi hermano, pero el segundo ya fue Ricard Camarena”, recuerda Tugues, subrayando el impulso que supuso trabajar con un perfil de alta exigencia.
A partir de ahí, la herramienta comenzó a evolucionar. A los escandallos se sumaron funcionalidades como compras, inventarios y ventas, configurando un sistema cada vez más completo. Aunque el propio Tugues evita etiquetarlo como un ERP al uso, sí reconoce que se acerca a esa definición, siempre con un enfoque muy específico: la hostelería.
La utilidad como punto de partida
Si hay una idea que atraviesa toda la conversación es la de utilidad. Para Tugues, la tecnología en restauración solo tiene sentido si ayuda de verdad a mejorar el negocio.
Durante años, el proyecto no fue rentable. Se sostuvo gracias al esfuerzo personal y a la convicción de que aquello tenía sentido. Hoy, sin embargo, los resultados llegan en forma de impacto directo en los clientes.
“Me siento muy orgulloso cuando los clientes me dicen que han reducido el food cost o han mejorado la calidad”.
Ese es, para él, el verdadero indicador de éxito: que la herramienta sirva para tomar mejores decisiones y optimizar recursos en un sector donde los márgenes son cada vez más ajustados.
Datos frente a intuición
Uno de los grandes mensajes que deja la entrevista es la necesidad de cambiar el paradigma en la gestión hostelera. Frente a la intuición, los datos.
“Muchas veces nos movemos por intuiciones y cuando tomas decisiones tienes que moverte por datos”.
tSpoonLab no pretende sustituir al restaurador ni ofrecer soluciones automáticas, su papel es otro: proporcionar una fotografía clara del negocio.
A través de indicadores como el food cost, las mermas, los descuadres de inventario o la rentabilidad de los platos, la herramienta permite detectar problemas que muchas veces pasan desapercibidos en el día a día.
No da respuestas cerradas, pero sí diagnósticos precisos. Y en un entorno tan complejo como el de la cocina profesional, eso ya supone un cambio significativo.
Y si de desafíos hablamos, uno de los grandes retos en la digitalización del sector es la entrada de datos. Inventarios, compras, recetas o ventas requieren tiempo y disciplina, dos recursos escasos en el ritmo frenético de la hostelería.
Consciente de ello, tSpoonLab trabaja en reducir esa fricción. El objetivo es simple: facilitar al máximo la introducción de datos sin perder calidad en la información.
Aquí es donde entran en juego tanto los equipos humanos como la inteligencia artificial. Desde la introducción asistida de recetas hasta el reconocimiento de albaranes mediante imágenes o el uso de voz para inventarios, la tecnología se pone al servicio de la operativa diaria.
Pero ante rumores de negocios manejados por IA al 100%, Tugues aclara: “La implicación del restaurador sigue siendo imprescindible. La herramienta ayuda, pero no sustituye”.
El futuro de la hostelería española
Sobre el panorama del sector en 5 años, Tugues vuelve a una idea central: hacer que el dato sea cada vez más accesible.
Para él, la clave no está solo en tener información, sino en conseguirla con el menor esfuerzo posible. Esa es la verdadera revolución pendiente.
La inteligencia artificial jugará un papel importante, pero no exclusivo. Habrá procesos automatizados y otros que seguirán dependiendo del factor humano, y la combinación de ambos será la que marque la diferencia.
“En ese equilibrio entre tecnología y operativa, entre dato y experiencia, se dibuja el futuro de la gestión hostelera”.
Un futuro en el que, como defiende Tugues, la utilidad seguirá siendo el criterio definitivo.






