Ofrecer la mejor experiencia cliente posible lleva a ciertos establecimientos a innovar. Tanto, que algunos exploran vías inimaginables, estrenando nuevos conceptos culinarios que ponen a prueba de los consumidores y consumidoras.
Estas son cuatro de esas tendencias:
Comer y echarse la siesta:
Locales como Lobster Roll, en Barcelona, conceden el derecho a una pequeña siesta tras ingerir el menú del día. Hacen realidad así ese pequeño sueño que todos y todas hemos albergado alguna vez…, el de cerrar los ojos solo durante unos minutos para recuperar la conexión cerebral a mitad del día.






