Camarero: más que un trabajo, una profesión

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día del camarero

Julia Menéndez | Madrid

Llevamos un año de pandemia. Un año de persianas echadas, de luces de neón abatidas y calles silenciadas por el cierre de las terrazas e interiores. La restauración vive unos momentos difíciles en España y desea con todas sus fuerzas volver a abrir al completo para dar lo mejor a sus clientes. Sin embargo, los camareros y camareras que forman parte de los equipos de la hostelería española han cargado con todo el peso de la crisis y siguen viviendo la mayoría de ellos en una incertidumbre generalizada.

Hoy se celebra el Día del Camarero pero, desde Barra de ideas, no queremos festejar ni alabar su labor como un trabajo más si no recordar todo lo que significa y aporta a un negocio de hostelería. A veces se nos olvida que son las personas que aguantan buena parte de la carga de trabajo de los servicios, están ahí a pie de cañón y en ellos recae toda la responsabilidad de la atención al cliente. Es más, a los camareros, la crisis del coronavirus les ha golpeado duramente. Hoy, más que nunca, hay que darles todo el reconocimiento del mundo porque sin ellos, la restauración no sería lo mismo.

Ya lo dijo Xavi Iglesias en un artículo de esta casa, “somos los camareros los que estamos elevando el puesto al punto de protagonismo y excelencia que ostenta cocina desde hace mucho”. Justo ahora las personas necesitan cariño y amor, las carencias afectivas de la población cada vez se hacen más resistentes por la pandemia del coronavirus. “Dar de comer es una forma más de dar amor. Y nosotros estamos para cuidar y para atender”, decía Iglesias.

“Los CAMAREROS con mayúsculas, han hecho de un trabajo, dar de comer y de beber, más que una profesión. Han conseguido crear un estilo de vida donde a través del servicio, con amabilidad y hacer vivir una experiencia al cliente, generan la felicidad que aporta un valor añadido al precio de la habitación, sólo reconocido por nuestros clientes que nos conocen y nos quieren, y que además genera unos ingresos para nuestras empresas. No vinieron más de 80 millones de turistas sólo por el sol y playa”, son palabras de Pepe Macías, asesor B&R Operaciones EMEA de Iberostar Group, en un artículo que se publicó en el CLUB TOP F&B sobre la experiencia y el éxito dentro de los equipos de Alimentación y Bebidas.

Lectura recomendada: Anatomía de un camarero

¿Cómo evitamos la fuga de talento en mi empresa de hostelería?

Apreciar el trabajo de los camareros es esencial para que se sientan valorados. En otro artículo publicado en CLUB TOP F&B, Luis Cancela, director corporativo de Bebidas y Restauración Europa de Palladium, cree que para evitar la fuga de talento “debemos de cuidar a nuestros equipos mediante reconocimientos sinceros y directos, y dejarnos de falsas promesas y mundos de Yupy”.

Antes de todo, debemos hacernos estas preguntas:

  • ¿Hemos hecho seguimiento de estas personas?
  • ¿Les hemos dado oportunidad de tomar decisiones y los hemos dejado equivocarse?
  • ¿Les hemos dado la oportunidad de aumentar su formación?
  • ¿Teníamos un plan para ellos a medio/largo plazo?

Por tanto, si confiamos en el talento de nuestro equipo, debemos planificar una estrategia personalizada para cada uno de ellos y ponerla encima de la mesa de quien corresponda. Es ESENCIAL que la empresa conozca los méritos que tienen y quiénes son las personas de nuestros equipos que pueden aportar mucho más valor a nuestra empresa.

Cuida lo que tienes porque si no, habrá otros que “encuentren la OPORTUNIDAD de aprovecharse de nuestra ineficiencia e ineficacia en el trato del TALENTO“.

Cinco características esenciales que un camarero debe tener

  • Saber fidelizar a los clientes: el servicio en sala no debe ser una puerta de entrada y otra de salida sin haber creado una buena experiencia. El camarero debe hacer que el cliente se sienta cómodo y que quiera volver a repetir.
  • Sentirse cómodo y valorado: en una empresa hostelera, hay muchos equipos que no se sienten importantes y valorados. Es esencial que el empresario alabe el trabajo de su plantilla y empatice con su equipo.
  • Ser resolutivo: ante un problema, una sugerencia o una pregunta, el camarero debe tener guardadas algunas respuestas en la manga. Contestar con un “no lo sé” no es la mejor opción.
  • Atención y rapidez: si se cae un tenedor, si falta cualquier cosa en la mesa o si levantan la mano, ahí es el momento de actuar con la acción que un camarero debe tener en sala.
  • ¡Sonríe!: la sonrisa es la puerta del alma. El cliente vivirá una experiencia más amena y agradable con un camarero o camarera atento y deleitoso.

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