Aunque es obligatorio, muchos profesionales del sector desconocen que deben proporcionar agua del grifo gratuita a sus comensales.
Todos los restaurantes, bares, cafeterías…, están obligados, en España, a ofrecer agua del grifo gratis a sus clientes.
La necesidad de remarcar esta exigencia proviene de su actual desconocimiento. Y es que, muchos profesionales del sector se quedan perplejos cuando un comensal solicita una jarra de agua del grifo y manifiesta su profundo enfado ante la imposibilidad de ofrecérsela. El profesional suele señalar que no cuentan con jarras de agua. Y el comensal, que la ley les obliga a facilitar el suministro gratuito de agua corriente.
Sacar a colación la actual normativa al respecto ha dejado descolocado a más de un profesional en sala.
Lo que dice exactamente la ley sobre el agua del grifo en restaurantes
En su artículo 18 sobre medidas de prevención, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular señala lo siguiente: “En los establecimientos del sector de la hostelería y restauración se tendrá que ofrecer siempre a los consumidores, clientes o usuarios de sus servicios, la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del mismo establecimiento”.
En Francia, por ejemplo, es habitual solicitar agua del grifo. Es más, lo normal es que el establecimiento la proporcione por defecto, al igual que la cubertería o los manteles. De hecho, cuentan con un marco legal que lo garantiza como servicio básico para quienes acuden a un local para comer o cenar.
La razón de esta medida: sostenibilidad, derechos y economía
El objetivo de esta medida no es otros que reducir el consumo de envases de un solo uso mediante la ingesta de agua potable. Y, de paso, garantizar un derecho humano pues, como señala la UE, el agua no es un bien comercial, sino público.
Respecto al objetivo medioambiental, una vez más, se trata de implicar al sector de la hostelería en la consecución de los ODS y de la Agenda 2030. También de la estrategia de la UE para consolidar ese modelo de economía circular que trata de reducir al máximo los residuos que generamos con nuestros consumos diarios. En este caso concreto, los generados a través del consumo de agua embotellada y no de agua del grifo.
La Asociación de Aguas Minerales de España señala que a la hora de pedir agua en un restaurante, el 76 % elige agua mineral natural. Y que un 80 % lo hace por sus beneficios para la salud. Sin embargo, el agua del grifo en nuestro país es de calidad y segura para el consumo en prácticamente todo el territorio. Es decir, pedir agua embotellada siempre es una opción para quien tenga esa preferencia, una opción a la que deben responder los locales de restauración para ampliar su oferta y mejorar la experiencia del cliente, pero en cuestión de salud, el agua del grifo en nuestro país es segura.
Es más, en 2023, el Ministerio de Sanidad actualizaba los criterios a tener en cuenta para medir la calidad del agua de consumo, con el fin de intensificar la vigilancia sobre contaminantes emergentes.
Las ventajas de suministrar agua del grifo en tu restaurante
El consumo de agua del grifo aporta ventajas desde una perspectiva de justicia social y ambiental. Pero también económica. Tal y como señala el Canal de Isabel II, “evitar el consumo de agua embotellada no solo reduce los costes ambientales del transporte de las botellas y garrafas, sino que, además, supone un ahorro económico para las familias”. Pero ¿y para el sector de la restauración? Las ventajas son también numerosas.
Beneficios estratégicos más allá del cumplimiento de la norma
Impacto ambiental
- Reducción masiva de plásticos: Se elimina la necesidad de botellas de un solo uso (PET).
- Menor huella de carbono: Se evita el transporte por carretera y se minimiza la actividad de la planta de embotellado.
- Ahorro de energía: No se gasta energía en los procesos industriales de fabricación y reciclaje de envases.
- Disminución de residuos: Menos volumen de basura para gestionar tanto en el local como a nivel municipal.
- Ahorro de agua en origen: Producir una botella de plástico consume mucha más agua que la que finalmente contiene.
Beneficios operativos para el restaurante
- Optimización del espacio de almacenamiento: No necesitas estanterías ni almacenes llenos de cajas de agua.
- Más espacio en cámaras frigoríficas: Para bebidas que dejan margen de beneficio (cervezas, vinos, refrescos).
- Simplificación logística: Te olvidas de pedidos, albaranes y de quedarte sin stock en un día de mucho trabajo.
- Reducción de costes de gestión de residuos: Menos vidrio o plástico que separar y sacar al contenedor.
- Menor carga física para el personal: No hay que cargar cajas pesadas ni manipular botellas de vidrio retornables.
- Agilidad en el servicio: Es más rápido llenar una jarra que buscar, abrir y servir varias botellas individuales.
Experiencia del cliente
- Percepción de generosidad: El cliente valora positivamente que no se le cobre por un recurso básico.
- Imagen de sostenibilidad: Refuerza el compromiso del restaurante con el medioambiente.
- Fomento de la hidratación: Facilita la ingesta de más agua ante comidas copiosas o picantes.
- Personalización: Permite añadir fácilmente hielo, rodajas de limón o menta sin coste extra.
- Transparencia y confianza: Ofrecer agua de la red pública transmite seguridad sanitaria.
Ventajas sociales y legales
- Cumplimiento normativo: Evita posibles sanciones relacionadas con las leyes de residuos y suelos contaminados.
- Derecho al agua: Promueve el acceso universal a un recurso esencial.
- Reducción de la contaminación acústica: Por un menor ruido al vaciar los cubos de las botellas de vidrio.
- Normalización del consumo: Ayuda a romper el estigma social de que el agua del grifo es de menor calidad.





