Es evidente que ha habido un cambio en el paradigma porque los jóvenes han cambiado, aunque más bien han cambiado sus prioridades. Los jóvenes de hoy en día ya no trabajan por lo mínimo y no renuncian a su vida por el trabajo. “El 65% de los jóvenes toma como principal prioridad el horario y la conciliación, más que el salario bruto”, afirma Evaristo Velasco, Consultor y formador. Miembro de La Ciencia de tu Negocio.
En Sapiens On Road Sevilla, Andrés Besedowsky (Founder Chef Hunting), Toni Escribano (General Manager CoverManager) y Evaristo Velasco pusieron sobre la mesa los principales motivos de la falta de personal, desde el cambio en las preferencias de los jóvenes, hasta la falta de vocación en un mercado cada vez menos atractivo para la sociedad.
Cambios en el paradigma
“Lo que se ha perdido es un poco la vocación”, afirma Besedowsky, señalando esta ausencia como uno de los principales cambios del sector y culpable de la falta de personal. A eso se suma el paso de la pandemia, abriendo las puertas al teletrabajo y cambiando la mentalidad de los jóvenes con cada vez “menos vocación del sobreesfuerzo y trabajar 12h si fuera necesario”, asegura Besedowsky.
Todo esto viene influenciado también con la poca atracción que tiene este sector para la gente que empieza de cero. Como afirma Velasco es complejo hacerse atractivo cuando la carta de presentación del negocio es trabajar mucho, pues “ven sudar al jefe y piensan que tienen que sudar el doble”, y recibir poco, ya que no van a recibir un gran salario. Eso ligado a que el plan de carrera es escaso al ser muchos pequeños negocios donde por encima del trabajador esta el propietario y “lo tengo que echar al tío o comprarle el negocio” si quieren aspirar a algo más.
A este cambio de mentalidad se suma también una transformación en la forma de gestionar los negocios. “Venimos de gestionar negocios familiares y ahora, con la subida de costes y con la falta de talento cada vez se convierte mucho más en una gestión empresarial”, afirma Jon Fernández, director de Barra de Ideas.
A problemas, soluciones
El principal problema es el “desfasaje entre el crecimiento del sector y la debilidad principal del sector que es el recurso humano”, afirma Besedowsky. Por ello, han tratado de poner solución a esto con Chef Hunting, donde han encontrado un mecanismo legal de visado para poder traer gente a trabajar.
“La proporción de personal extranjero trabajando en la hostelería ha crecido de un 34% en el 2019 a un 42% en este momento, con ciudades que se acercan ya al 50%.”, asegura Besedowsky.
Además como solución a esa falta de vocación que afirmaba, están respondiendo encontrando a personal “que estudia por lo menos 3 años en Latinoamérica y que viene con una vocación”.
También es necesario liderar por necesidad financiera, pero también para que las personas puedan. Por un lado, por necesidad financiera “porque si no lideras te quedas sin equipo y ya los pocos que hay se los reparten de un sitio a otro”, advierte Velasco. Y por otro lado, no hay que liderar para que las personas sepan, sino para que puedan y quieran “proporcionándole recursos y medios y dándoles motivación”, asegura Velasco.
La tecnología como ayuda
El crecimiento de la tecnología hace crecer todos los negocios, incluido la hostelería. Toni Escribano con CoverManager profesionaliza la gestión del servicio “como una labor profesional donde la tecnología ayuda a que las cosas estén ordenadas y a que el servicio se pueda prever”.
Sin embargo, no todos los negocios dan el mismo uso a la tecnología. Hay quienes entienden la digitalización como cambiar la carta física por un código QR, que para Escribano “nada tiene que ver con digitalizar o automatizar proceso”. Y hay quienes lo usan para buscar un socio tecnológico que ayude a sus empleados a dedicarles tiempo a sus clientes. “Atenderlos adecuadamente y conocerlos bien es lo que realmente les va a hacer que tengan una experiencia inolvidable y garantizará que ese cliente vuelva a aparecer por tu puerta, que es al final es lo que buscamos todo en el en el sector”, afirma Escribano.
En definitiva, la hostelería se enfrenta a un momento de transformación profunda en el que ya no basta con mantener los modelos tradicionales. La falta de personal no es un problema aislado, sino el reflejo de un cambio social más amplio: nuevas prioridades, nuevas formas de entender el trabajo y una exigencia mayor hacia las condiciones laborales.





