Presentado el pasado mes de febrero, este nuevo plan nacional pone sobre la mesa las debilidades y oportunidades del sector, así como una hoja de ruta común.
Mantener y reforzar el liderazgo del sector gastronómico español en el mundo necesita de un plan que aglutine esfuerzos y adopte una visión de futuro conjunta y coherente. Es por eso que se ha presentado recientemente el nuevo Plan Internacional de la Gastronomía Española, con el fin de consolidarlo como motor cultural, económico y social, gracias a su excelsa trayectoria y a su capacidad de innovación, creatividad y vanguardia.
Este Plan Internacional de la Gastronomia Española se alza como una brújula para todo el ecosistema gastronómico y agroalimentario, de tal forma que pueda aprovechar al máximo las oportunidades percibidas en mercados extranjeros.
De hecho, antes de definir las líneas estratégicas, el Plan presenta una matriz DAFO para identificar las fortalezas y debilidades del ecosistema gastronómico español, así como las oportunidades y amenazas. Un análisis muy útil para quienes desean abrirse camino más allá de las fronteras españolas.
De las fortalezas a las amenazas del sector gastronómico
En este sentido, destacan especialmente para el sector hostelero las siguientes perspectivas y puntos de partida:
Como debilidades:
La falta de una identidad gastronómica reconocible en el exterior, la escasa presencia de restaurantes en los mercados internacionales, la falta de coordinación pública y privada paras las acciones de promoción, la falta de personal cualificado y la escasa atracción para nuevos profesionales, la rigidez normativa y aquellos condicionantes que afectan a la rentabilidad, como el aumento de costes.
Como fortalezas:
La gastronomía como identidad cultural, una imagen de España vinculada a un estilo de vida saludable y de disfrute, el alto reconocimiento internacional de chefs, restaurantes, congresos y escuelas gastronómicas, ser referente mundial de la cocina tecnoemocional y de la creatividad culinaria, la potencia alimentaria por la gran diversidad y calidad de productos y una oferta gastronómica diversa y accesible, con diferentes niveles de precio.
Como amenazas:
Una competencia internacional creciente, en muchos casos, respaldado por un mayor apoyo económico e institucional a la gastronomía; la proliferación de establecimientos “españoles” que no reflejan la verdadera gastronomía del país, la complejidad de elaboración de determinados platos españoles, lo que dificulta su expansión internacional; la dificultad para comunicar la diversidad regional, los cambios en los hábitos de consumo: auge de la comida preparada, por ejemplo, y una menor visibilidad de la cocina tradicional frente a la innovación en el extranjero.
Como oportunidades:
El empuje del turismo como plataforma de difusión gastronómica y gran escaparate internacional, potencial para consolidarse como centro global de conocimiento gastronómico gracias al relevo generacional existente (coexistencia de una nueva generación de cocineros y cocineras españoles menores de 30 años junto a grandes referentes de la gastronomía aún activos), capacidad de comunicación y digitalización, alineación con las tendencias globales de alimentación saludable y sostenible.
Ante dicho análisis, el Plan presenta un total de diez medidas con actuaciones muy concretas a desarrollar. Una de ellas es, por ejemplo, la de convertir a España en un hub mundial de formación gastronómica a través de: programas de becas público-privadas con escuelas culinarias y de sumillería, agilización de visados para estudiantes internacionales o el desarrollo de alianzas estables con universidades y centros de formación internacionales.
Las medidas propuestas para el sector de la hostelería
Señalada la primera medida, recogemos las otras nueve que afectan al sector hostelero:
- Consolidar a España como sede permanente de la creatividad culinaria global mediante un Gran Encuentro Anual de Creatividad Gastronómica, con sede estable.
- Crear y activar una red global de talento gastronómico español para conectar profesionales que trabajan fuera de España con iniciativas públicas y privadas, movilizar talento, facilitar mentorías y transferencia de conocimiento, y dar apoyo a empresas y proyectos españoles en mercados exteriores.
- Promoción de platos y recetarios icónicos españoles, adaptables a los mercados, para facilitar su incorporación progresiva a las cocinas del mundo, el refuerzo de la presencia internacional de restaurantes, el impulso de los sellos Restaurants From Spain o pop-ups gastronómicos en mercados estratégicos vinculados a grandes eventos internacionales.
- Profesionalización empresarial e internacionalización gracias a programas de formación práctica, consultoría estratégica para negocios con potencial real de internacionalización o dotación de fondos europeos de promoción.
- Impulso en la UNESCO de la candidatura de la tapa española como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, para reforzar su reconocimiento identitario.
- Modernizar la experiencia gastronómica del turista al integra la gastronomía en los puntos de contacto con los visitantes en nuestro país: hoteles, aeropuertos, estaciones…
- Unificar el relato y la imagen internacional de la gastronomía española para que sea coherente y reconocible en el exterior.
- Integrar la gastronomía en las acciones exteriores del Estado, por ejemplo, en actos oficiales de embajadas y consulados.
- Posicionamiento de la gastronomía como activo estratégico del país por su capacidad de generar valor económico, empleo y cohesión cultural, entre otros.
Todas estas acciones incluidas en el Plan Internacional de la Gastronomía Española se impulsarán desde la iniciativa privada y pública de manera conjunta, para que las empresas del sector de la restauración puedan internacionalizarse, y con ellas, el patrimonio gastronómico español.
La importancia del legado
“La publicación de la portada de The New York Times Magazine en agosto de 2003 con Ferran Adrià como protagonista fue un punto de inflexión en el posicionamiento, no solo de elBulli, sino de la cocina española como líder gastronómico mundial”. El nuevo Plan Internacional de la Gastronomía Española recuerda los orígenes de un patrimonio culinario asentado sobre el mestizaje cultural y de hitos recientes, como la conquista internacional de la gastronomía española gracias a una revolución conceptual liderada por la alta gastronomía.
La importancia del legado se subraya en dicho documento con la intención de no perder de vista aquello que ha posicionado España como un referente gastronómico. Es decir, recuerda que toda innovación debe estar anclada a la singularidad, esa marca la diferencia, que se convierte en el ADN de un patrimonio gastronómico.






