¿Significa el cierre del Café Central el fin de una era?

by Raquel | Sep 18, 2025

Hay cierres que conmocionan, cierres que se llevan consigo el alma de un lugar, que denotan el cambio de ciclo de todo un barrio, que jamás volverá a ser igual. Hoy, hablamos de Café Central.

Un buen ejemplo de esos cambios profundos, para quienes frecuentaron el centro de Madrid a finales de los 90, es el del Mercado de Fuencarral, en el número 45 de esa misma calle, donde moda y estilo confluían en lo que se convirtió, tras escasos meses, en el epicentro de la cultura independiente y de vanguardia de la ciudad, al menos en lo estético. En 2015 echó el cierre. Ahora, el inmueble está ocupado por Decatlón. 

Y como este, podemos encontrar muchos otros ejemplos en la capital. Lugares emblemáticos, ya sean comerciales, de restauración o de música en directo, que han sido sustituidos por franquicias internacionales, una vez bajada la persiana, o por propuestas alternativas. 

Ahora, le llega el turno al Café Central, situado en el número 10 de la Plaza del Ángel, donde el jazz ha resonado con fuerza para los amantes del género, también para los iniciados y para quienes simplemente buscaban un lugar vibrante en el qué pasar un buen rato. Todo parece indicar que, en octubre, los fans de este estilo musical, de lo genuino, de un Madrid que para muchos se esfuma, se quedarán huérfanos. ¿Abrirá alguna franquicia sus puertas en dicho lugar? Está por ver.

En otros casos, ha habido quien ha tratado de recoger el testigo, aunque transcurrieran varios años, como ha ocurrido con el mítico Candela, en Lavapiés; con El Palentino, en la esquina de la emblemática calle El Pez en Malasaña, o con el literario Café Comercial, en la Glorieta de Bilbao desde 1887, aunque para muchos, del espíritu primigenio solo quede el nombre, en algunos casos.

Un punto de inflexión en el ocio cultural y gastronómico 

Sea como sea, el cierre del Café Central supone un mazazo más para quienes ven diluirse un Madrid pintoresco (y en muchos casos, asequible), diferente a otras capitales europeas donde es difícil encontrar algo propio. Un lugar de culto que dice adiós y simboliza así la deriva que han tomado los locales de música en directo en Madrid y en otros lugares de la geografía (esta primavera anunciaba su cierre otro local mítico de jazz, la sala BarCo, en Malasaña). Como ya ocurriera con las salas de cine que salpicaban el centro de la ciudad, ¿desaparecerán casi todos los bares de música en vivo? El que haya personas dispuestas a tomar el relevo arroja un rayo de esperanza.

Entre las razones esgrimidas hay de todo, desde la presión del turismo y el sector inmobiliario, con el aumento desmesurado de los alquileres de este tipo de locales, a una normativa municipal cada vez más estricta, la falta de relevo generacional o un cambio en los gustos culturales de la masa crítica, por no hablar de los retos demográficos.

Sea como sea, parece una proeza resistir al tiempo como lo hacen, por ejemplo, en Madrid, el Café Manuela, en San Vicente Ferrer desde 1979, o el Bar Santurce, desde 1977 en la Plaza del General Vara de Rey, en lo que a gastronomía y ocio se refiere. Resistir como sala de música o bar con actuaciones en directo, también lo es.

Raquel
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Raquel Santos es redactora en Más Cuota y licenciada en Ciencias de la Información por la UCM. Actualmente escribe sobre tendencias en el sector de la restauración para convertir la estrategia empresarial en gestión con impacto.