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Reservas con buen tiempo: ¿hemos acabado con la improvisación?

por | Abr 16, 2026

La espontaneidad parece quedarse para lugares informales, para comer en barra unas tapas o raciones… Sin embargo, anticiparse a través de las reservas tienen más de positivo que de negativo para ambas partes, clientela y restauración.

Quien más y quien menos tiene la sensación de que, desde la pandemia, no cabe la improvisación. Compramos entradas a conciertos con un año de anticipación y reservamos para comer con la familia o amigos con semanas de por medio. La pregunta es: ¿cada vez toleramos menos la incertidumbre o es que ya no hay quien cene un sábado sin reservar? Quizás ambos supuestos tengan cabida.

Los datos sobre reservas

Un estudio de CoverManager sobre hábitos en el sector durante 2025 ponía de manifiesto que el 62 % de las visitas a restaurantes se realizaron con reserva previa. Y que 7 de cada 10 formalizaron esa reserva de manera online. Con la llegada del verano aumentó la socialización, por lo que las reservas de grupos grandes también lo hicieron.

Por otra parte, una encuesta elaborada por Hostelería Madrid entre restaurantes de la región sobre la última campaña de Semana Santa muestra que las reservas anticipadas aumentaron un 5,26 % respecto al año anterior.

El impacto del turismo internacional

España cerró 2025 con la histórica cifra de aproximadamente 97 millones de visitantes extranjeros. Una cifra que se espera rebasar este 2026. De hecho, los últimos conflictos internacionales han hecho de España un destino refugio que podría elevar las visitas un 2,5 %, según previsiones de Exceltur. Y este turismo internacional, que es fundamental para el sector de la hostelería, acaparó el pasado año el 23 % de reservas online, según datos de TheFork, especialmente en la costa y para el momento de la cena. 

Así pues, es de suponer que una alta demanda, empujada además por este colectivo, invite a la clientela a reservar cuanto antes una mesa para comer o cenar, especialmente en fin de semana o en temporada alta, y más aún si se trata de grupos grandes.

Un cambio de paradigma a raíz de la pandemia 

Una tendencia que se ha instalado a raíz de la pandemia sanitaria es la de reservar, y cuanto antes, mejor. La necesidad de controlar los aforos durante meses (por parte de los hosteleros) y la gestión de la reserva a través de aplicaciones online para ganar en comodidad y reducir el margen de error (por parte de los comensales) sentaron un precedente que se ha asumido por su efectividad. Es decir, se ha implantado de manera definitiva, propiciando un cambio de tendencia de carácter social

Así pues, la espontaneidad parece quedarse para lugares informales, para comer en barra unas tapas o raciones… Pero para sentarse a la mesa a fin de degustar un menú elaborado, la necesidad de reservar se agudiza, especialmente en sitios de moda o que acaban de abrir sus puertas y protagonizan ese fenómeno de atracción inicial al que estamos acostumbrados. 

La ventaja de reservar con antelación

¿Tiene esta variable un aspecto negativo? Podría parecer que sí, sin embargo, las ventajas supera con creces los inconvenientes. Estas son algunas de ellas:

  1. Hoy en día, las cenas y comidas tanto familiares como entre amigos se fijan con antelación, por aquello de cuadrar agendas. Así pues, realizar una reserva con tiempo no supone, en un principio, un problema. Es más, muchos comensales prefieren asegurarse la mesa en el lugar deseado, y disfrutar así de la experiencia que están buscando para ese momento especial. La improvisación no siempre acaba bien en estos casos.
  2. Gracias a la reserva previa, los clientes pueden cerrar el menú que van a degustar y, con este, el precio. Así se evitan sobresaltos de última hora. Además, el restaurante estará preparado para su llegada, condicionando la sala para mayor comodidad del grupo y anticipando la elaboración adecuada de los platos.
  3. Para los restaurantes y demás locales del sector, una reserva previa ofrece margen de maniobra, es decir, previsión y anticipación para estar a la altura de las expectativas. Además, facilita la planificación a todos los niveles, no solo de materias primas, profesionales necesarios para atender adecuadamente las meses, etc., sino de flujo de caja durante las semanas venideras.

Raquel
Raquel

Raquel Santos es redactora en Más Cuota y licenciada en Ciencias de la Información por la UCM. Actualmente escribe sobre tendencias en el sector de la restauración para convertir la estrategia empresarial en gestión con impacto.

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