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Las cafeterías ya no viven solo del café

por | May 29, 2026

Durante años, las cafeterías fueron espacios de consumo rápido: café, tostada y salir. Sin embargo, los hábitos han cambiado y con ellos también el papel de estos negocios dentro de la hostelería.

Ya sea por la mañana para despertarse o por la tarde para recargar energía, no hay mejor bebida para ponerse las pilas que un café. Hoy en día hay muchos tipos de café y también muchos tipos de cafeterías. Lo que antes era un lugar de paso, muchas se han convertido en un espacio de permanencia.  

Hoy las cafeterías funcionan como espacios de trabajo, puntos de encuentro, lugares de experiencia y hasta escenarios de eventos. Un cambio que está transformando no solo la forma de consumir, sino también el propio modelo de negocio del sector.

De lugar de paso a espacio de permanencia

Los lugares como las personas se reinventan y las cafeterías lo han hecho a lo grande. Lo que antes era un lugar donde tomar un café e irte se ha convertido ahora en un espacio donde pasar el rato.

La cafeterías ya no son solo la casa de los cafés, sino que ahora también son un workplace, un lugar para ir a trabajar, hacer reuniones e incluso estudiar.

Actualmente, el teletrabajo está en auge y según un estudio de la empresa internacional Buffer, el 41% de los trabajadores prefiere ir a otros lugares para desempeñar sus tareas, como un coworking o una cafetería.

No es algo completamente nuevo, grandes artistas como J.K. Rowling, Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre o Bob Dylan encontraron en las cafeterías el lugar ideal donde pensar y desarrollar algunas de sus obras.

El café ya no es solo café

No solo se han reinventado en el espacio, también en el producto. En un mercado cada vez más competitivo, las cafeterías buscan diferenciarse a través de propuestas más especializadas, donde ganan protagonismo el specialty coffee, el matcha, la repostería artesanal o los productos de elaboración propia.

El café ha dejado de ser algo estándar a convertirse en un producto especial para el consumidor. Cada vez existe más conocimiento sobre el producto y el consumidor es también más exigente, de ahí la importancia no solo de ofrecer un buen café, sino de contar también con un buen barista.

El café deja así de ser únicamente un producto para convertirse también en experiencia y valor añadido.

El brunch, las coffee parties y las nuevas formas de consumo

La permanencia gana cada vez más peso frente al consumo rápido y eso está transformando la manera en la que estos negocios entienden su espacio y su relación con el cliente.

Esta nueva vida de las cafeterías han cambiado a su vez la forma de consumir. Lo que antes era un consumo rápido cada vez es más lento. Tendencias como el brunch, que combina el desayuno con el almuerzo, se han convertido en el plan social y relajado por excelencia de muchos consumidores.

Por el contrario, encontramos las coffee parties, como la “Caffeine Rave”, un evento diurno que combina música electrónica con café de especialidad preparado por Caffeine Social Club. Pero no solo puedes disfrutar de este evento, sino que la empresa ha apostado por los eventos de dating, convirtiéndose en pionera en España, creando encuentros donde personas desconocidas comparten conversación y su pasión por el café y quién sabe si algo más en el futuro.

La cafetería como marca y comunidad

No solo es importante la diferenciación, también la forma en la que una marca consigue permanecer en la mente del consumidor. Para ello, es importante ofrecer una buena experiencia y construir una comunidad que sea reconocida en cualquier lugar.

En este contexto, no solo gana peso el producto destinado al consumo dentro de la cafetería, sino también el producto ofrecido para disfrutar de la marca fuera del local, como el merchandaising o los productos de marca propia.

Cada vez son más las cafeterías que ofrecen estos productos. Marcas como Starbucks han conseguido convertir elementos tan simples como sus vasos en parte de su identidad visual, mientras que nuevos conceptos como Maison Matcha apuestan también por camisetas y otros productos capaces de reforzar el sentimiento de comunidad alrededor de la marca. También destaca la nueva estrategia de Rodilla con el maquillador David Francés, lanzando una colección de edición limitada de labiales.

Las cafeterías dejan así de ser únicamente un lugar de consumo para convertirse en una marca, una experiencia y un espacio capaz de conectar con un consumidor cada vez más exigente y cambiante.

Paula Cordero
Paula Cordero

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