Neuromarketing gastronómico: buscando experiencias más que sabores

19
0
Compartir:

Adrián Fernández / Madrid 

A los restaurantes ya no les vale con ofrecer un buen producto emplatado de la mejor manera posible. Ahora los clientes buscan una experiencia totalmente inmersiva que enriquezca su tiempo de ocio y les permita disfrutar al máximo de una buena cena o comida rodeado de amigos o familiares. 

En este sentido, el marketing puede ayudar a conseguir que el cliente se sienta lo más cómodo posible en un restaurante. Aplicado al mundo de la hostelería, existen diversas técnicas de venta que pueden generar un estímulo en el comensal que les conquiste. Se trata del neuromarketing gastronómico . ¿Alguna vez has odio hablar de él? 

¿Qué es exactamente el neuromarketing gastronómico? 

El neuromarketing gastronómico es una técnica de marketing que estudia el comportamiento de los consumidores en los restaurantes. Para ello mide, analiza y estudia los distintos estímulos y parámetros que pueden influir en el comportamiento humano a la hora de acudir a un restaurante o de saborear un determinado alimento.

Para que una comida nos parezca apetitosa no solo basta con que su sabor sea el mejor posible. Aunque a veces nos extrañe, es importante recordar que comemos con los cinco sentidos disponibles. La imagen, el olor, el sonido o la textura son aspectos fundamentales para disfrutar del gran arte de la comida.

Por ejemplo, imagínate que acudes a un local con la música muy alta, con las sillas incómodas, con un ambiente oscuro y donde huele muy desagradable. ¿Crees que te comerías tu plato favorito en estas circunstancias? Seguramente la respuesta sea no. 

En múltiples ocasiones, la parte irracional del cerebro ejerce una gran influencia en nuestros comportamientos.

Precisamente lo que persigue el neuromarketing gastronómico es todo lo contrario: conseguir una experiencia sensorial tan agradable que se instale en la memoria del cliente y, en consecuencia, quiera repetir en otro momento. Recuerda que, en múltiples ocasiones, la parte irracional del cerebro ejerce una gran influencia en nuestros comportamientos. 

Claudio Ponce es uno de los mayores expertos de neuromarketing gastronómico en la actualidad. Para él, la esencia del neuromarketing gastronómico “es lograr que el cliente le dé valor y no precio al momento vivido…y sea feliz”. Es decir, lo fundamental es conseguir estimular todos los sentidos del ser humano para hacer de la comida un verdadero disfrute. 

Aplica el neuromarkerting gastronómico en tu restaurante  

¿Cómo puede poner en marcha un restaurante las técnicas de neuromarketing gastronómico? Para sacar provecho a esta técnica es fundamental, como ya hemos comentado previamente, que estudies previamente el comportamiento que tiene tu cliente cuando acude al restaurante. 

A partir de ahí puedes, por ejemplo, poner en marcha distintas acciones de marketing: 

Dar mayor visibilidad a aquello que queremos que nuestros comensales dirijan la atención: 

Si queremos atraer la mirada a aquello que realmente nos interesa debemos resaltar todo aquello que queremos que centre la atención. Los platos estrella, las sugerencias del chef o los postres más apetitosos podemos colocarlos en las zonas más visibles de la carta. 

Cuantas más descripciones de tus platos, mejor: 

Debemos incluir todo tipo de detalles a la hora de presentar los platos de la carta (ingredientes que lleva, forma de cocción, información nutricional…). No te olvides de usar adjetivos atractivos e incluir el origen de los productos. 

Por ejemplo, no es lo mismo decir ‘hamburguesa de la casa’ que ‘hamburguesa con 250 gramos de carne de vacuno gallega, doble de queso cheddar, cebolla caramelizada crujiente, tomates frescos, lechuga y salsa barbacoa artesanal’. 

Atento a la música: 

El ambiente sonoro puede suponer que tu cliente se quede más tiempo o se vaya a los cinco minutos de entrar en el local. ¿A quién le gusta comer escuchando una música rápida con ritmos acelerados? A la hora de la comida o la cena es preferible apostar por una música suave que invite a los clientes a quedarse más tiempo en nuestro restaurante. 

Mejor sin el símbolo del ‘€’: 

A la hora de colocar los precios de la carta, es mejor no incluir el símbolo del euro para que el cliente no se distraiga con ello. Siempre hay que tener presente que lo que nos interesa es que nuestro comensal se fije en los platos que hay y no en el precio. Colocar los símbolos del € puedes desviar la atención y desconcertar al cliente. 

Deja un comentario

comentarios

Compartir: