En un negocio, el éxito no depende únicamente de quien lidera, sino del equipo que lo sostiene. Por eso la importancia de rodearse de personas comprometidas con el trabajo y con las mismas ganas e ilusión de trabajar.
“Si tus trabajadores entienden el por qué están haciendo algo, al final lo van a tomar como algo suyo y van a saber interpretar lo que les estás pidiendo”, expresa Javier González, jefe de operaciones en Eventos Solla.
Más allá de estructuras jerárquicas tradicionales, cada vez cobra más importancia formar un buen equipo donde todos remen a la misma dirección. Esto también permite al líder tener la capacidad y confianza de delegar algunas tareas sabiendo que el negocio va a seguir funcionando igual. Como asegura Pablo García, Cluster General Manager de SNÖ Hotels, que trabajan bajo la filosofía de “suelta y confía” una vez que el personal ha entendido el ADN de la empresa y la forma de trabajar de la misma.
Todo esto se habló en el último Sapiens On Road celebrado en A Coruña, donde se abordo las claves para gestionar y liderar un negocio 10.
La importancia de comunicarse
Como en la vida misma la comunicación es esencial para entenderse y mantenerse informados de lo que ocurre a nuestro alrededor. En el caso de la hostelería tiene un papel primordial para conseguir que el negocio crezca. “Procuramos hacer reuniones semanales y repasamos los eventos del fin de semana anterior para detectar cositas que hayan fallado, ponerlas encima de la mesa, ver cómo se soluciona y cómo reconducir las cosas”, afirma González.
Pero no basta con comunicar, sino que también es importante cómo se comunica y a quién. “Se hace una reunión con todos los jefes de departamento que a su vez de ahí para abajo, se lo trasladan al resto del equipo”, asegura García, mostrando la importancia de que todas las partes que forman el negocio deben ser conocedores de lo que sucede en el mismo.
En un sector marcado por el factor humano, la repetición y el detalle en la comunicación resultan fundamentales. Como apunta Javier, “cuanto más se hable y más detalle se profundice, al final va a ser todo más rodado”.
Mentalidad frente a riqueza
Es clave tener capacidad económica para poder tener una buena estructura, pero también tiene mucho pese la mentalidad con la que se trabaje y lo que se oferte al trabajador. “La clave no siempre está en la parte económica, sino que hoy en día la parte de conciliación es muy importante en los equipos. O sea, cada vez más la gente te solicita más tiempo para conciliar o descanso que dinero”, afirma García.
En este contexto, la estabilidad y la continuidad laboral se convierten en un reto, especialmente en modelos de negocio con fuerte estacionalidad. Como explica García, en algunos casos resulta complicado competir con otros negocios que ofrecen empleo durante más meses al año, lo que obliga a buscar fórmulas que permitan mantener a los equipos a largo plazo.
Sin embargo, lo esencial a parte del salario y ambiente en el trabajo es hacer que el trabajador quiera quedarse y para ello como dice Gónzalez hay que hacerle sentir como en casa.
Al final, tener un buen equipo pasa por confiar en él y tener la capacidad de delegar tareas con la certeza de que tus trabajadores lo harán bien. Pero para ello se necesita una organización dentro del negocio que lleve a construir buenos resultados pero sin perder la esencia del negocio. “La clave es convertir la excelencia en un sistema, pero un sistema que no mate el alma del servicio, sino que la proteja”, señala González.
De este modo, el líder deja de ser imprescindible en el día a día pero no importante, pues su papel para de controlar a dirigir y de supervisar a garantizar que todo funcione.




