Crece la competencia entre las plataformas de delivery de marca blanca

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Rodrigo Domínguez-Sáez | Madrid

La tecnología está ayudando a la hostelería a alcanzar cotas altas de eficiencia en el desarrollo de servicios como el de comida a domicilio. En el entorno de la restauración surgen nuevas herramientas digitales y cada día es mayor el volumen de servicios y de operadores. En concreto, las plataformas que ayudan a los negocios de restauración a vender sus productos delivery aumentan continuamente. Una vez consolidados los principales market place (Just Eat, Glovo, Uber Eats y Deliveroo) son otras compañías las que se están centrando en facilitar a los restaurantes la gestión de su propio servicio de pedido a domicilio. Mayoritariamente, los hosteleros persiguen ahorrarse los grandes costes de los agregadores, en los que cada pedido cuenta con una comisión que reduce la rentabilidad del producto a márgenes muy bajos.

Crear una masa crítica de clientes propios de delivery es uno de los grandes objetivos que se marcan cada día más restaurantes. Por este motivo, algunas compañías conocidas por su diligencia como motor de reservas (CoverManager, por ejemplo) han decidido apostar también por desarrollar soluciones tecnológicas que den este servicio de pedidos a domicilio. Otra de las compañías que lleva meses ayudando a la hostelería independiente con sus pedidos a domicilio es Flipdish, uno de los líderes del mercado de pedidos bajo marca blanca con más de 1.000 clientes en España. Para que no falte nadie, hace unos días nos despertábamos con la noticia de la llegada de Kitch, una nueva plataforma tecnológica nacida en Portugal y que tiene detrás a Rui Bento y Nuno Rodrigues, ambos ex Uber. La expansión de Kitch en España se produce tras el éxito en el mercado luso, donde ya han entregado más de 350.000 comidas. En Portugal, Kitch sigue aumentando la base de restaurantes que utilizan su tecnología para hacer la transición a lo digital sin renunciar a su independencia y con un mayor control sobre sus ventas. “Nuestro objetivo es dar a los restaurantes el poder de competir en el espacio digital: para que vuelvan a tener el control de su identidad, su marca y su comida; que la relación con los clientes fieles esté de su lado y para que puedan aprovechar al máximo las entregas online, permitiéndoles aumentar su potencial de ventas y reducir los costes. Queremos que Kitch sea el socio adecuado para los restaurantes en el espacio digital, ofreciendo una solución única y sin complicaciones”, asegura Rui Bento, el CEO de la compañía en exclusiva para Barra de ideas.

Rui Bento y Nuno Rodrigues, fundadores de Kitch

En esa misma línea está Daniel Hernández, Country Manager de Flipdish en España: “El cliente pone su marca y Flipdish el soporte tecnológico que hay detrás de todas estas soluciones tecnológicas. De esta manera aportamos eficiencia a las operaciones de un restaurante: ahorro de costes y aumento de facturación dependiendo de la solución aplicada”.

Ambas compañías muestran el crecimiento de un sector en auge. Los hosteleros ya no tienen miedo a abrir sus canales propios de venta de servicio a domicilio y recogida en el local. Aunque suponga un incremento del esfuerzo en campañas de marketing para atraer al público que consiguen captar los agregadores, ofrecer un canal propio de delivery puede suponer un incremento de la rentabilidad del negocio para aquellos que hayan podido crear su masa crítica.

Sobre esta cuestión, Rui Bento, el líder de Kitch, explica que no está en sus planes la creación de un nuevo market place: “No creemos que lo que necesiten los restaurantes para superar los retos que conlleva el paso a la tecnología digital sea otra app: ya hay varias en el mercado, con amplias bases de clientes, a través de las cuales los restaurantes pueden vender su comida. Cada vez más, los restaurantes que vemos prosperar en internet son los que tienen y cuidan su presencia digital, con una tienda independiente, donde su comida y su marca son los protagonistas, donde retoman el control de las relaciones con sus clientes fieles, y donde deciden dónde y hasta dónde entregar. Al mismo tiempo, estos restaurantes siguen vendiendo en apps de delivery, con dos diferencias principales: tienen el control y la información adecuada para decidir en qué aplicaciones deben vender y cuándo, en función de las condiciones comerciales, los volúmenes de ventas y otros datos”.

Objetivo: aumentar el radio de alcance del delivery

Incrementar el radio de alcance en la entrega de pedidos es uno de los grandes retos tecnológicos y logísticos a los que se enfrentan las compañías del sector. Actualmente, los radios se sitúan cerca de los tres kilómetros del punto de recogida, sin embargo, puede bajar hasta el kilómetro y medio en función de la saturación.

Kitch llega a España anunciando que alcanzará zonas más lejanas de forma que permita multiplicar por cuatro (de media) los clientes a los que pueden llegar otros operadores. ¿Cómo es posible y de qué manera se va a garantizar? “Esto lo hacemos con un producto que llamamos Deliver. A través de Deliver, conectamos a los restaurantes con flotas profesionales de mensajeros que están disponibles para recoger y entregar su comida a sus clientes, de forma fiable. El restaurante no tiene que preocuparse de nada: Kitch gestiona toda la logística, con un equipo de operaciones en tiempo real que siempre está supervisando todas las entregas, y las flotas profesionales se encargan del cumplimiento real de los pedidos.

Deliver está conectado a la tienda independiente que ofrecemos a los restaurantes como parte de nuestro producto. También se puede habilitar en las aplicaciones de entrega si los restaurantes así lo deciden.

Esta es otra forma de devolver el control a los restaurantes. Para los restaurantes que preparan platos que pueden soportar tiempos de desplazamiento algo más largos, el aumento de la zona de entrega puede abrir importantes oportunidades: por ejemplo, puede permitirles llegar a barrios donde hay una gran demanda de su comida”, asegura Rui Bento.

¿Cómo está afectando la bajada de pedidos de delivery?

Con el final de las medidas más restrictivas para la restauración, una parte importante de los ciudadanos han vuelto a acudir a los bares y restaurantes, lo que ha tenido como consecuencia una caída del consumo de delivery. Sin embargo, el proceso de transformación de los hábitos ha sufrido un acelerón que se presume irreversible. “La pandemia ha contribuido a acelerar los pedidos de comida desde internet y ha provocado que más consumidores se conviertan en usuarios habituales de este servicio. También se han potenciado los pedidos online desde la mesa y han aumentado las acciones con la base de datos de clientes, que son elementos en los que Flipdish también da soporte a los restauradores. Creemos que ha habido un profundo cambio de tendencias que ha llegado para quedarse”, afirma Daniel Hernández.

Daniel Hernández, Country Manager de Flipdish España

Sobre la evolución del delivery en España, Rui Bento, afirma que la entrega de alimentos a través de plataformas online ha crecido rápidamente en los últimos años. “Ha creado nuevas e importantes oportunidades para los restaurantes, para los consumidores y para los operadores de entrega. Al mismo tiempo, al generar nuevos modelos de negocio, también presenta vías de regulación que, por la naturaleza de su novedad, a veces requieren que los marcos normativos evolucionen”.

En un año bastante complicado para la hostelería, el movimiento surgido en torno a la entrega de pedidos a domicilio es quizás la única buena noticia. “Durante este 2021 hemos tenido una avalancha de peticiones de restauradores que le han puesto ilusión a hacer cosas nuevas, reinventarse y salir adelante. Creo que esa es la clave, la oportunidad en restauración sigue siendo infinita. Hay cada vez más consumidores que consumen determinados productos o servicios, pero hay que adaptarse a sus nuevos hábitos”, zanja Daniel Hernández, Country Manager de Flipdish en España.

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