El restaurante madrileño Bálamo ha incorporado cartas en braille en colaboración con la Asociación Restaurantes Para Todos. Una iniciativa con la que busca mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad visual y avanzar hacia una hostelería más inclusiva.
Pese a que en España viven entre uno y dos millones de personas con baja visión y unas 70.000 con ceguera total, la oferta de restaurantes adaptados sigue siendo muy reducida.
En la actualidad, solo alrededor de 700 establecimientos —menos del 2% del total nacional— cuentan con cartas específicamente diseñadas para personas ciegas o con discapacidad visual.
El resto de locales hosteleros del país que carecen de adaptaciones dependen de la lectura por parte del acompañante o del propio camarero o del uso de lectores de pantalla en cartas digitales sueltas.
Leer la carta sin necesidad de ayuda
Gracias a esta adaptación, los clientes con baja o nula visión podrán consultar la oferta gastronómica de forma autónoma, sin necesidad de recurrir a terceras personas.
Además, la carta también estará disponible en la página web de Restaurantes Para Todos, cuya accesibilidad permite su correcta lectura mediante lectores de pantalla.
La iniciativa responde al objetivo del restaurante de ofrecer una experiencia accesible para todos los clientes, eliminando barreras y facilitando el acceso a la información desde el momento de la elección de los platos.
La accesibilidad, un reto para la hostelería
La incorporación de cartas en braille forma parte de un movimiento cada vez más presente en el sector para hacer la restauración accesible a todos los públicos.
Más allá de adaptar los espacios físicos, los establecimientos comienzan a prestar atención a otros aspectos, como el acceso a la información para personas con discapacidad visual o la disponibilidad de información clara para clientes con alergias e intolerancias alimentarias.
En este contexto, la Asociación Restaurantes Para Todos, creada en 2022, trabaja para impulsar una red nacional de bares y restaurantes accesibles. La organización, sin ánimo de lucro, pone el foco en eliminar barreras para personas con dificultades de visión, incluidas las personas ciegas, así como para quienes conviven con alergias o intolerancias alimentarias.
Actualmente, la asociación cuenta con cerca de 700 restaurantes adheridos repartidos por 48 provincias españolas, una red a la que ahora se suma Bálamo con la incorporación de sus cartas adaptadas al sistema braille.
La tecnología, un aliado para una hostelería inclusiva
La adaptación de las cartas al braille es solo una de las herramientas que la Asociación Restaurantes Para Todos pone a disposición de los establecimientos. Además de elaborar versiones accesibles de los menús, la entidad digitaliza las cartas para que sean compatibles con lectores de pantalla.
La asociación también facilita a los restaurantes una guía con recomendaciones para atender correctamente a clientes con discapacidad visual, con pautas dirigidas al personal de sala para favorecer una atención más autónoma e inclusiva.
El objetivo es que la accesibilidad no se limite a la eliminación de barreras físicas, sino que forme parte de toda la experiencia del cliente, desde la consulta de la carta hasta la interacción con el equipo del establecimiento.
Para favorecer que más negocios se sumen a la iniciativa, Restaurantes Para Todos asume la creación de la carta accesible y de la versión en braille a partir del menú facilitado por el establecimiento.





