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Adiós a las monodosis en hostelería: la UE pone fecha y obliga a cambiar los envases

por | Feb 22, 2026

La nueva normativa europea sobre monodosis en hostelería elimina sobres y envases individuales de plástico en bares y restaurantes. El Reglamento PPWR obliga al sector a replantear formatos, costes y protocolos en sala ante un cambio que ya tiene fecha.

Que la Unión Europea lleva años lidiando contra el uso masivo del plástico (especialmente de un solo uso) desde las instituciones no es nuevo. La cruzada trata de aminorar la ingente cantidad de residuos que se acumulan en océanos, suelos…, contaminándolo todo. Y lo hace a través de un marco legislativo que trata de poner coto al uso de este tipo de material y que se va implementando de manera progresiva. Un ejemplo reciente es el de las pajitas, que brillan por su ausencia tanto en los hogares como en el sector de la restauración. Y ahora le llega el turno a las monodosis en hostelería.

Horizonte 2030: adiós a las bolsitas

Los sobres de kétchup, mayonesa, vinagre, leche, mantequilla, etc., tienen los días contados en los establecimientos de todos los Estados miembros de la UE. Y es que, en 2030, estas bolsitas o monodosis deberán haber desaparecido de las salas.

La medida proviene del Reglamento (UE) 2025/40, popularmente conocido como Packaging and Packaging Waste Regulation (PPWR), donde se habla expresamente de estos formatos. La UE pone así fecha de caducidad a un tipo de envases individual de plástico muy común en bares y restaurantes, sobre todo aquellos de comida rápida. El objetivo: reducir su producción y uso, pues están muy alejados de lo que se considera sostenible.

Implantación progresiva en España

En España, el sector contará con un margen para la eliminación progresiva de estas bolsitas. Porque a pesar de que son muchos los locales que ya las han sustituido por otras soluciones más adecuadas a los nuevos objetivos de sostenibilidad, la cifra de los que no han dado pasos al frente es aún elevada.

Así, en nuestro país, restaurantes, bares, chiringuitos, etc., deberán comenzar a restringir el uso de estas monodosis desde agosto de 2026, aunque podrán optar por envases monodosis fabricados con plástico compostable certificado, tal y como recoge la Ley 7/2022. Eso sí, solo hasta 2030, cuando la prohibición será ya total.

Queda excluida, por el momento, la comida para llevar y los centros sanitarios o asistenciales.

En febrero de 2032, la Comisión Europea evaluará cuál ha sido el impacto medioambiental de la medida. Es decir, si sustituir las monodosis de plástico de un solo uso por soluciones coactivas y reutilizables ha cosechado el impacto calculado.

Un cambio de hábito deseable

Aunque nos hemos acostumbrado a estas monodosis plásticas, cabe recordar que su uso no cuenta con un largo recorrido. De hecho, se popularizaron a raíz de la llegada de las grandes cadenas de comida rápida. Sin embargo, apenas unas décadas después, su impacto sobre el medioambiente está siendo alarmante, como el de otros pequeños envases de un solo uso. 

De hecho, la hostelería no es la única que deberá adaptarse en este sentido, también los alojamientos, pues la norma señala, además, los famosos botecitos de champú, gel, cremas…, tan habituales en hoteles. Estos también tendrán que ser sustituidos por opciones fijas recargables.

Como todo cambio, este pondrá a prueba el ingenio del sector de la hostelería a la hora de facilitar la vida a sus comensales, especialmente a aquellos acostumbrados al uso de las monodosis. 

Sin embargo, el esfuerzo merecerá la pena no solo en cuestión de preservación ambiental, sino de costes, pues las soluciones colectivas suelen resultar, a priori, mucho más beneficiosas a la larga.

Según datos clave de la UE, cada habitante generó en 2022 una media de 36,1 kg de residuos de envases de plástico, aumentando en torno a 8 kilos por persona en los últimos diez años. El total de residuos de plástico producidos en 2022 fue de 16,16 millones de toneladas. De ellas, solo 6,58 millones se reciclaron.

Cómo prepararse para el desafío

No veas este cambio como un palo en la rueda de tu actividad hostelera, sino como una oportunidad para la transformación de tu local hacia una posición más sostenible y alineada con los nuevos valores sociales. Para abrazar esta transformación desde la calma y la resiliencia, puedes dar estos pasos:

  • Anota las fechas clave en tu calendario: verano de 2026 y año 2030.
  • Lleva a cabo un inventario de las monodosis que empleas a lo largo de un año: contabiliza el número de monodosis, el coste por unidad, etc.
  • Contacta con proveedores de soluciones sostenibles o envases compostables certificados, te darán las claves sobre qué solución adoptar para sustituir la monodosis de plástico convencional en función de tu actividad, tipo de local, público objetivo, etc.
  • Informa, sensibiliza y capacita a tu plantilla al respecto. Redefine los protocolos en sala.
  • Comunica a tu clientela la nueva medida: por qué es necesario llevarla a cabo y qué beneficios aporta a la sociedad.
  • Una vez sustituidas las antiguas fórmulas por dispensadores y sistemas rellenables, calcula la diferencia del coste y, con esta, el ahorro económico que ha conllevado esta medida en tu establecimiento al cabo de un año.

Recuerda, reducir el desperdicio reforzará tu marca como empresa responsable y alineada a los objetivos sostenibles.

Raquel
Raquel

Raquel Santos es redactora en Más Cuota y licenciada en Ciencias de la Información por la UCM. Actualmente escribe sobre tendencias en el sector de la restauración para convertir la estrategia empresarial en gestión con impacto.

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