Quizás estemos hablando de uno de los debates que crea más revuelo y curiosidad. De un lado, la necesidad de los restaurantes de hacer frente a la continua subida de costes con ideas creativas. De otro, los clientes, que para algunas personas no están preparados para algo que ya forma parte de nuestro presente: los precios y las cartas dinámicas.Una técnica conocida y aplicada, desde hace varios años y con mucho éxito por otras industrias como hoteles y aerolíneas se está abriendo camino en el mundo de la restauración. Estamos hablando de un concepto muy básico con un objetivo muy claro: ser más rentable.Todo el mundo entiende y acepta hoy que se pague un precio diferente por un asiento en un avión o una habitación en un hotel en épocas diferentes del año o incluso en horarios diferentes. Sin embargo, genera mucho debate su aplicación en otras industrias como la de la restauración.No obstante, es evidente que su implementación es muy necesaria, sobre todo teniendo en cuenta las condiciones de mercado a las que se enfrenta la industria, donde cada día se observan bajadas de márgenes a las que tienen que hacerle frente los restaurantes.Si lo pensamos bien, esta técnica no es en absoluto nueva en el mundo de la restauración. Todo recordamos, por ejemplo, la Happy Hour, los descuentos que aplican los restaurantes en los días de baja afluencia o la discriminación de precio por zona (terraza vs sala) son estrategias que la industria viene aplicando hace años.Pero como decíamos al principio de este artículo, este proceso ya es parte de nuestro presente y restaurantes como el Mercado de Ibiza, junto al famoso parque de El Retiro en Madrid, llevan tiempo utilizando tecnologías como DynamEat, que les permite ser más rentable y mejorar su operativa sin ningún impacto negativo en los clientes, según sus gestores.Concretamente en el caso de Mercado de Ibiza han obtenido una mejora de rentabilidad superior al 5% desde su implantación.




