Trabajar en un restaurante puede parecerse a un partido de fútbol

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Pedro Fusté | Trabajador grupo Crep Nova de restauración

Los que me conocen saben que me podría pasar horas hablando de dos de mis pasiones: la restauración y el fútbol.

El fútbol es una de mis pasiones desde que tengo uso de razón. La restauración hace 10 años me abdució, y me he vuelto un apasionado de todo su mundo.

Dos pasiones, que cuánto más las analizo más simulitudes encuentro. Trabajar en un restaurante es como jugar un partido de fútbol.

En ambas actividades necesitas un equipo conjuntado y dispuesto a dar lo mejor de sí en cada partido o, como lo llamamos en restauración, el servicio. Pero antes de saltar al terreno de juego, tenemos que planificar y organizar lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a ejecutar. En un restaurante, analizas y planificas cómo organizaremos las reservas, para poder enlazar correctamente el primer y el segundo turno, y los posibles clientes que aparezcan sin reserva. El fútbol analiza al contrario para saber qué táctica utilizar y cómo potenciar sus propios recursos y virtudes.

Una vez analizado, configuramos una alineación, es decir las personas que van a llevar a cabo es plan de trabajo organizado y planificado.

Según mi visión, las personas que conforman la alineación son las siguientes:

  • El portero: será el ancargado. En el fútbol el portero es el que tiene la mejor visión del campo y el que debe corregir las posiciones de muchos compañeros para mejor la eficacia en todos los sentidos.
  • La defensa: el personal de barra, esas personas que nos facilitan la bebida y los snacks para frenar el ímpetu con el que vienen algunos comensales.
  • El mediocampo: los camareros de sala, tienen la responsabilidad de gestionar y controlar el tempo del restaurante. Son los que marcan el ritmo del partido. Preparan la jugada, guían al comensal por la carta para poder dar el pase final a la delantera.
  • La delantera: cocina, reciben el pase final del mediocampo en forma de comanda. Ese pase para que preparen el plato que el cliente ha pedido y así su experiencia en nuestro local sea casi perfecta. Ese es el gol.
  • El gol: es ese plato que el cliente, llevado por el ambiente del local, el trato recibido y lo que ha comido le hacen decidir, que vuelve a nuestro local.
  • El espectador: en el restaurante el comensal es nuestro espectador.

En fútbol pagan una entrada para ver la actividad y el resultado. En la restauración, también, es la cuenta.

Y como todo equipo, la comunicación es la base para que todo el plan de trabajo anterior salga bien.

En la restaurante, el equipo debe apretar o aflojar en función de la necesidades de cada momento y de cada partido, o servicio.

Pero sigamos en las similitudes sobre el fútbol y la restauración.

Todo el mundo es capaz de opinar sobre ellos. Todo el mundo entiende de ello, pero opinar y creer que se entiende no es los mismo que tener la capacidad para hacerlo. Cientos de líneas, posts, twitters, insta, facebook, revistas y diarios habaln de ambas actividades. Muchas personas son capaces de hablar: “Este jugó bien, este plato le falta algo para ser redondo, este jugó mal, este vino no está bueno, etc…”

La restauración y el fútbol también tienen en común que los consumidores de esas actividades las pueden realizar en compañía o de forma solitaria. También, si la realizas en compañía, a lo mejor consumes ambas actividades, ¡todo son ventajas!

Después de estos diez años, digo y quiero decir con orgullo que soy camarero, y es un honor formar parte de esta gran familia.

¡Un abrazo a todos y nos vemos en el próximo partido o servicio!

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