La industria española de equipamiento profesional consolida su crecimiento impulsada por la modernización tecnológica y la internacionalización. Los fabricantes prevén un 2025 estable, con la eficiencia y la sostenibilidad como claves de futuro.
Mientras los titulares se los lleva la inteligencia artificial o la cocina de autor, hay un sector que trabaja lejos de los focos, pero sin el cual ningún restaurante podría abrir sus puertas: el del equipamiento hostelero.
Según el último informe económico elaborado por la Federación Española de Asociaciones de Fabricantes de Maquinaria para Hostelería, Colectividades e Industrias Afines (FELAC), la industria cerró 2024 con una facturación superior a los 2.500 millones de euros, un 5% más que en 2023.
El crecimiento no es anecdótico. Después del impulso pospandemia, el sector ha encontrado su ritmo natural: un avance sólido, sostenido, y alineado con la modernización de la hostelería española. Las ventas nacionales aumentaron un 4,7%, mientras que las exportaciones crecieron un 5,2%, consolidando su peso del 45% sobre la facturación total.

Equipar para sobrevivir: la inversión que los hosteleros ya no pueden posponer
El auge del turismo, el incremento del gasto medio en restauración y la digitalización del canal Horeca están empujando a los negocios a renovar sus equipos. Según el Barómetro Horeca de Hostelería de España 2025, un 63% de los establecimientos tiene previsto invertir en eficiencia energética y tecnología operativa en los próximos dos años.
“El hostelero busca hoy equipos más eficientes, conectados y duraderos. Ya no se trata solo de cocinar o enfriar, sino de reducir consumos, optimizar tiempos y cuidar al equipo”, explica Rafael Olmos, presidente de FELAC.
No es casualidad que, en paralelo, la demanda de equipamiento sostenible haya crecido un 20% en los últimos tres años, según datos del Observatorio de la Sostenibilidad en Hostelería. La energía, el agua y el mantenimiento son ahora parte de la cuenta de resultados.

Innovar o quedarse atrás
El sector, compuesto por 127 empresas agrupadas en FELAC, da empleo a más de 10.000 trabajadores y representa más del 70% de la industria nacional. Bajo su paraguas conviven fabricantes de cocinas industriales, mobiliario, refrigeración, vending o textiles, todos empujando en una misma dirección: la innovación.
En palabras de Olmos, “la clave del futuro será mantener la competitividad internacional sin perder la calidad y el diseño que nos distingue”. España exporta principalmente a Francia, Portugal, Italia y Latinoamérica, donde el equipamiento “Made in Spain” ha ganado prestigio por su fiabilidad y estilo.
Según el Informe de Competitividad Industrial del ICEX 2024, el equipamiento hostelero español es ya uno de los sectores manufactureros con mayor potencial de internacionalización dentro del ámbito Horeca.

Un futuro eficiente, digital y más humano
De cara a 2025 y 2026, FELAC prevé un crecimiento moderado pero estable, condicionado por el contexto económico y los costes energéticos. Sin embargo, la dirección es clara: digitalización, sostenibilidad y flexibilidad industrial.
El equipamiento hostelero español está demostrando que la innovación no sólo se cuece en los fogones. También en las fábricas que diseñan las herramientas con las que se construye cada experiencia gastronómica. Porque, como dice un viejo refrán del oficio, “sin buena cocina, no hay buen servicio; pero sin buen equipamiento, no hay cocina que aguante”.





