España es uno de los grandes baluartes del turismo gastronómico a nivel internacional. ¿Qué le depara al sector en lo que resta de año? ¿Traerán los vaivenes geopolíticos turbulencias en el sector? Ofrecemos algunos datos relevantes.
¿Será 2026 un verano excepcional para el turismo gastronómico? Algunas voces señalan que España se convertirá en un país refugio este verano dada la situación en Oriente Próximo. Así pues, la pregunta parece inevitable: ¿repercutirá esta situación sobre la hostelería?, ¿aumentará el número de reservas? Y qué hay del gasto medio, ¿aumentará también el gasto o se contendrá por miedo a una nueva inflación? Veamos qué vaticinan los informes.
Las fortalezas del sector ante la incertidumbre
Se dice que España es una gran potencia en el turismo gastronómico, los datos lo demuestran. Que es un destino apreciado porque tiene la capacidad de maridar a la perfección una experiencia culinaria excepcional con un valor cultural, patrimonial y paisajístico de enorme valía.
Los productos locales, la longeva tradición culinaria…, son elementos que aportan valor a una oferta que une gastronomía, territorio y legado. Y estos tres son elementos especialmente valiosos para un tipo de turista que busca autenticidad, calidad y experiencias genuinas. Y que, afortunadamente, huye de la estacionalidad.
A modo representativo, la ciudad de Málaga acaba de ser designada como Capital Europea para la Cultura Gastronómica este año, por ser un referente de la alta cocina a nivel europeo. Así pues, Málaga será en 2026/2027 un faro dentro del sector del turismo gastronómico en nuestro país.
Pero ¿qué le depara al sector este 2026 convulso? Por un lado, España podría convertirse en un destino refugio, lo cual favorecería el turismo gastronómico. De hecho, las reservas podrían aumentar mucho más en la medida en que avancen las semanas y el conflicto en Oriente Próximo no de síntomas de cesar. Pero por otro, el miedo a una inflación podría frenar al consumidor ante un posible aumento de los costes. Veamos algunas lecturas interesantes al respecto.
Algunos datos que sirven de guía
Recopilamos a continuación algunos datos que pueden ofrecer ciertas pistas al respecto:
- Cifras en auge para el sector turístico en general y el gastronómico en particular en el contexto de los visitantes extranjeros
El gasto de los turistas extranjeros aumenta, su afluencia a España, también. La última Encuesta de Gasto Turístico (EGATUR), cuyos datos corresponden a febrero de 2026, señala que los turistas internacionales que visitaron España ese mes aumentaron su gasto un 4,6 %. Los principales países emisores en cuanto al nivel de gasto en febrero fueron Reino Unido (con el 15,3 % del total), Alemania (11,9 %) y Países Nórdicos (7,8 %). En cuanto al motivo del viaje, los turistas que visitaron España por ocio generaron el 79,8 % del gasto total, un 2,1 % mayor al de febrero de 2025.
Plataformas como Destinia ya han dejado patente el impulso del turismo extranjero en España. La información recabada en Semana Santa señala que las reservas han crecido un 11 % respecto al año anterior.
Y según datos del Instituto de Turismo de España (Turespaña) de 2024, aunque apenas 382 mil personas de los 93,8 millones de turistas que llegaron a España en 2024 afirmaron venir motivados principalmente por el turismo gastronómico (la mayoría optaron por el turismo cultural y el turismo de sol y playa), su peso ha pasado de 0,20 % en 2016 al 0,41% en 2024, además de aumentar en términos absolutos un 157 %.
Por otra parte, en 2024 más de 23 millones de turistas afirmaron haber realizado, entre otras, actividades gastronómicas o relacionadas con el vino, más del doble que en 2016. El 4,8 % del gasto turístico total en 2024 fue de carácter gastronómico, frente a un 1 % en 2016.
2. El turismo nacional no alcanza al turismo extranjero en España
Mientras que entre 2021 y 2022 se detectaba un incremento del 29 % del turismo interior, en años posteriores este crecimiento ha ido perdiendo fuerza. Entre 2022 y 2025 el turismo de interior sólo ha aumentado un 3% y actualmente crece a un ritmo del 1,2 % anual, según datos de CCOO. “Detrás de ese desplazamiento de la demanda nacional de turismo, aparece el incremento de la demanda de turismo extranjera (…). La cifra de visitantes que cruzan nuestras fronteras cada año se ha incrementado un 190 % desde 2021, lo que significa que prácticamente se han triplicado las entradas al país para hacer turismo”, explica el informe de CCOO. Y es que, de 2022 a 2025 los turistas extranjeros han crecido treinta veces más que el turismo interno.
Aún con todo, la segunda edición del estudio paneuropeo de Mastercard sobre las intenciones de consumo, señalaba que buena parte de los españoles tenía planeado invertir en viajes y turismo (93 %), en experiencias gastronómicas (88 %) y en experiencias relacionadas con el cine (86 %), por ser las preferidas.
3. Aumenta (o al menos se mantiene) el gasto medio en bares y restaurantes de los españoles
Un 78 % de los españoles ha mantenido o incrementado su consumo según el Barómetro Momentos de consumo fuera del hogar de la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc). Eso sí, se tiende a controlar más el gasto a través de fórmulas como el menú cerrado.
Por otra parte, el gasto presencial en restauración creció en 2024 un 6,5 %, impulsado por el gasto turístico de los visitantes extranjeros según los indicadores de consumo de CaixaBank Research. Estos últimos señalan que, para el conjunto del sector de la restauración, el consumidor local aporta el 62 % del total de la facturación anual en media, mientras que el turista extranjero aporta un 25 %, y un 13 % el turista doméstico.
4. Las posibles ventajas e inconvenientes del nuevo tablero geopolítico
Las perspectivas de Exceltur al respeto señalan incidencias positivas pero también negativas para el contexto del sector turismo en España:
Positivas: un mayor volumen de demanda turística en el segmento vacacional familiar internacional y la elección, por parte de españoles, de destinos interiores ante la incertidumbre que presenten determinados destinos internacionales.
Negativas: el crecimiento de los precios de la energía y otros insumos, pues van a encarecer los viajes y reducir la renta disponible de familias y empresas. Y la dificultad de llegada de turistas de larga distancia asiáticos.
Las previsiones para este verano de 2026 apuntan a que el turismo en España seguirá creciendo, aunque a un ritmo más moderado que en los años inmediatamente posteriores a la pandemia. La tendencia principal no es solo recibir más visitantes, sino que estos generen un mayor impacto económico, explica el informe.
Una temporada de verano, por lo general, positiva
Como conclusión, podemos señalar que se espera que la temporada de verano de 2026 sea positiva, consolidando a España como líder como destino turístico internacional. Un impulso que, sin duda, beneficiará de manera directa al turismo gastronómico. De hecho, se espera que el PIB del sector crezca entre un 2,5% y un 2,7% durante 2026, según datos de CaixaBank Research.
Todo apunta a que las empresas turísticas españolas en general, y el sector de la hostelería en particular, experimentarán un aumento de sus comensales y del gasto medio de todos ellos en su conjunto, al menos durante el periodo estival.
La alta cocina seguirá en consolidación este 2026 como el principal activo para atraer turismo gastronómico, también para satisfacer esa demanda creciente de experiencias gastronómicas de origen o de cercanía.





