“Entender en profundidad lo que la gente quiere cuando sale a comer, cenar o tapear ayudará a los restaurantes a satisfacer las necesidades actualmente demandas por los consumidores”, sugiere Uranga.La última ola del estudio Europeo Sentiments de Circana destaca demandas cada vez más innovadoras e inconformistas de los consumidores. Por ejemplo, la creciente preferencia por comidas veganas, vegetarianas y bajas en grasa/bajas en azúcar provoca que más de un tercio de los consumidores españoles (36 %) afirma preferir los locales que puedan satisfacer las necesidades de todos los miembros de su grupo con opciones de menú más amplias. Siendo “solo” un 25% para el promedio Europeo.Los consumidores españoles también son más propensos que los europeos (un 20% más de personas) a preferir restaurantes que brinden experiencias memorables, con excelente comida, música y ambiente en general.
De acuerdo con Circana, los consumidores gastaron algo más de 13.000 millones de euros en lo que va de año hasta el 30 de abril en el sector Foodservice -que abarca la restauración comercial y otros canales periféricos, como el vending, las tiendas de conveniencia o el lineal de comida caliente del supermercado- siendo este gasto un 20% superior al del año anterior (periodo enero- abril 2022).Sin embargo y, a pesar de que la recuperación experimentada por la industria de la Restauración en España ha sido más rápida que para el resto de vecinos europeos, Circana recomienda al sector de Foodservice que estén preparados para una posible ralentización del crecimiento en los próximos meses a medida que la inflación en el retail se vaya moderando y no así el crecimiento de precios observado en Restauración, pudiendo afectar a la percepción que hoy tiene del consumidor del coste que supone comer dentro o fuera de casa. “La inflación experimentada en los precios de Restauración (7,6%) ha sido inferior a la del retail de alimentos & bebidas (superior al 15%) durante los últimos meses”, explica Edurne Uranga, Directora de Foodservice Europa en Circana. “A costa de sus propios márgenes, Restaurantes y bares han estado haciendo un tremendo esfuerzo por minimizar el impacto de la inflación en el precio final pagado por los comensales. Permitiendo así reducir el diferencial de precio existente entre salir a comer fuera o cocinar en casa”. “Sin embargo, si, como hemos visto en Abril, la inflación en retail disminuye (13 % desde máximos de casi el 17 % en febrero y marzo) pero la de Restauración se mantiene (7,6% en abril, similar a la de meses anteriores), la percepción por parte del consumidor del diferencial de precios y de sus respectivas subidas puede verse afectada y en algunos casos podríamos empezar a observar que el gasto en OOH (out-of-home por sus siglas en inglés) pueda empezar a convertirse en un gasto discrecional. La industria de Restauración deberá trabajar proactivamente para gestionar estas percepciones de los consumidores sobre los futuros aumentos de precios y justificar el valor de su experiencia gastronómica” cuenta la experta.
Pero justo antes del verano los españoles seguimos optimistas, el 83% de los consumidores cree que su situación económica personal será al menos igual a la actual (o incluso mejor) durante los próximos seis meses. Señal positiva para el sector, y que desde Circana pronostica que, a pesar de la mencionada reducción del diferencial entre la inflación observada en ambos sectores, esperan un crecimiento moderado para este verano en las visitas y gasto realizado en las ocasiones hechas en Restauración. Circana sugiere un crecimiento del gasto entre +3 y +6% respecto al verano de 2022. Cifras que se comparan con un crecimiento de casi el 30 % el verano pasado, el cual se puede atribuir a la recuperación de la pandemia, ya que los consumidores regresaron con entusiasmo a los restaurantes y bares durante el primer verano sin restricciones.






