“El diseño es la herramienta ideal para provocar emociones”

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C. Estévez | Barcelona

Uno de nuestros ponentes habituales en Barra de ideas es Iván Cotado. Desde hace diez años, Iván dirige un estudio de diseño interior situado en A Coruña. Desde allí realizan proyectos de interiorismo en todo el territorio nacional, principalmente diseños de interiores comerciales, entre ellos muchos negocios de restauración. Interiores que se diseñan como soluciones para aumentar las ventas de bares y restaurantes.

¿Qué aspectos son los más importantes a la hora de planificar el diseño y decoración de un restaurante?

Es difícil responder a esto en unas líneas. Resumiendo, la primera fase del diseño de un restaurante es conocer la personalidad del chef y su cocina. Debemos reflejar su idiosincrasia y personalidad en nuestro diseño de tal forma que cocina y espacio, contenedor y contenido se perciban como complementarios. Con ello conseguiremos que el espacio proyectado se convierta en escenario ideal para resaltar y hacer brillar al producto, la cocina, como verdadero protagonista del espectáculo. Es decir, debemos utilizar el diseño como herramienta para trasladar al cliente el mensaje y las virtudes del restaurante.

Si el propietario de un restaurante ve que sus ventas empiezan a descender… ¿Es momento de plantearse cambios en el diseño de su establecimiento?

Si las cosas van mal, es el momento de plantearse cambiar, pero no solo en diseño, sino en todo lo que sea susceptible de mejorar. Pero permitidme un apunte, el mejor momento para hacer las cosas bien es ahora, no mañana.

Un buen negocio es aquel que se cuida y mima día a día y no solo cuando las cosas van mal. El buen diseño es imprescindible para abrirse camino en la actualidad. Vivimos tiempos en los que la competencia es feroz y solo hay una vía de supervivencia, que es la diferenciación. Sin lugar a dudas el diseño puede hacer mucho por esa diferenciación, por tanto debe formar parte del modelo de negocio desde el principio.

¿Por qué debería contratar un hostelero a un interiorista?

Porque este presentará tus credenciales, colaborará en el establecimiento de tu diferencia competitiva y te ayudará a vender más y a vender más a menudo.

Cuando hablamos de decoración, muchos propietarios solo piensan en el color, el mobiliario… pero también resulta de vital importancia para el negocio aspectos como una práctica distribución de espacios o un uso inteligente de la iluminación.

¿Qué otros aspectos cree que se deben estudiar con atención?

Me gustaría precisar con antelación que ‘decoración’ no es ‘interiorismo’. La decoración es solo una pequeña parte del interiorismo, digamos que la parte final de un diseño. Dicho esto, necesitaríamos como diez entrevistas para resumir todos los aspectos que influyen en un buen diseño y aun así creo que nos dejaríamos muchos porque es imposible hablar de forma genérica en el diseño de restaurantes. Cada proyecto tiene sus particularidades.

De todo modos, por dar una respuesta ‘corta’, creo que el  aspecto más importante del éxito de un restaurante es que éste tenga personalidad propia. ¿Cómo se consigue? Poniendo al diseño a nuestro servicio y no convertirlo en un fin en sí mismo. Los diseñadores en los últimos años hemos pecado de eso, hemos vendido diseño al peso y hemos fallado a los valores más básicos de nuestra profesión. El diseño debe ser entendido como un medio para alcanzar un fin, y en el caso que nos ocupa, el objetivo es conseguir transmitir esa personalidad propia diseñando un espacio en el que suceden experiencias gastronómicas.

Incluyen las circulaciones de personal y clientes, la atención a la funcionalidad en sala y cocina, la elección de materiales y mobiliario, el mantenimiento del mensaje culinario, valoración del espacio en las tres dimensiones (en ocasiones se olvida la tercera), la colaboración del espacio, mobiliario, iluminación… en el trabajo diario, el estudio del modelo propio de negocio y de la competencia, etc.

Además de los criterios puramente estéticos ¿Qué otros factores relacionados con la gestión o el tipo de cocina se deberían estudiar antes de realizar el proyecto de interiorismo de un restaurante?

El diseño de un restaurante es una lucha constante entre funcionalidad y estética. Si bien esto sucede en todo tipo de proyectos en el mundo de la restauración es un tema capital. De poco sirve diseñar un restaurante tremendamente atractivo si con nuestro diseño complicamos el día a día del mismo en las tareas más básicas. Como anticipó Vitruvio en su tratado, el diseño y la arquitectura no es más que la búsqueda de un equilibrio entre estética, función y estructura.

Debemos tener claro el modelo de negocio y con ello el target al que nos dirigimos. Debemos saber si queremos/necesitamos un restaurante con predominio de mesas bajas o altas, con cuantos comensales, íntimo o desenfadado, con mucha o poca circulación, con predisposición a sobremesa o no, tapeo o plato en mesa, personal en cocina, personal en sala… Es decir, el número de aspectos a estudiar es interminable, pero básicamente se trata de tener claro el modelo de negocio del restaurante concreto, y a partir de ahí diseñar para implementarlo de la forma más eficiente y económica posible, porque no lo olvidemos, el diseño también sirve para ahorrar. A los que me dicen que ‘el buen diseño es caro’, les suelo responder ‘que prueben con el malo’.

¿En qué medida un buen interiorismo o diseño de interiores ayuda a crear mayor intensidad emocional con el cliente?

Es precisamente en este punto donde el diseño es imprescindible. Aparte del propio producto, que contribuye a generar esas emociones… indispensables en los tiempos que corren, el diseño es la herramienta ideal para provocar emociones en el cliente. A día de hoy todos hablamos de las emociones como factor clave y de futuro. Sin embargo, esto es algo que viene de lejos. Las emociones siempre han estado ahí y siempre las hemos perseguido en mayor o menor medida, lo que pasa es que ahora nos hemos quedado sin argumentos y recurrimos al aspecto emocional como salvavidas.

El diseño de restaurantes, tal como lo entendemos, es arte dotado de funcionalidad. Las emociones siempre se incluyen. Diseño es todo. Comer en una silla realmente cómoda y una mesa que se adapte a una optima posición del comensal, es diseño. Que el camarero camine cinco metros para dar un servicio en vez de seis, es diseño. Que el comensal pueda ver solo la parte noble de la cocina y no la zona de sucio, es diseño. Que la vajilla se adapte al tipo de cocina, es diseño. Que el acceso a sala sea cómodo para cliente y personal, es diseño. Todo es diseño, y todo contribuye a que la experiencia del cliente al fina sea óptima. Las emociones están en el ambiente, se generan cuando todo va bien.

Diseño es todo, pero ojo, no olvidemos la máxima Dieter Rams, ‘el buen diseño es tan poco diseño como sea posible’.

El sector de la restauración atraviesa todavía un momento delicado fruto de la coyuntura económica, ¿En qué medida crees que jornadas como el RoadShow de Barra de Ideas pueden ayudar al hostelero a mejorar la facturación de su negocio?

Creo que toda iniciativa que contribuya a difundir una manera ‘diferente’ de ver la hostelería viene bien. El propio concepto del RoadShow de Barra de Ideas es ya de por sí singular, por tanto recomendaría su asistencia a toda persona, sea hostelero o no. Porque en una situación como la que estamos donde la originalidad es difícil de encontrar, si de un día que te pases escuchando a cuatro señores hablando te llevas para casa una sola idea, ese día podría ser el más rentable de tu vida.

www.ivancotado.es

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