Upselio, la herramienta creada por y para hosteleros, convierte los datos en motivación y las ventas en retos. Su fundador, Cristian Ruiz Tejera, explica cómo esta solución está ayudando a que los equipos se impliquen más, vendan mejor y redescubran el orgullo de ser hosteleros.
De las trincheras hosteleras a una startup que transforma equipos. Cristian Ruiz Tejera no viene del mundo del software, sino del barro, las comandas y los cafés fríos entre servicios. Desde esa trinchera nació Upselio, una plataforma creada para resolver un problema que muchos hosteleros conocen bien: motivar a los equipos sin perder de vista la rentabilidad.
“Upselio surge de dos claves: la motivación del personal y la analítica de datos”, explica Ruiz Tejera. Durante años, él y su socio, Javier, analizaron los ratios de ventas en hojas de Excel. “Nos dimos cuenta de que, si bajaba el consumo medio por comensal solo dos euros, en un mes podíamos dejar de facturar 7.000 euros. Y todo por no anticiparnos a tiempo”.
Esa necesidad de controlar el día a día —no a fin de mes— y de mantener enchufado al equipo fue el germen de una herramienta que hoy utilizan locales como Biloba, Bongo o Bolavento, y que ha empezado a sonar fuerte en el sector.
Upselio no controla, recompensa
El corazón del sistema es simple pero potente: convertir los datos en objetivos alcanzables y las métricas en motivación. “Upselio no controla, Upselio recompensa”, dice Cristian con rotundidad. Los locales que usan la plataforma marcan metas diarias o semanales; si se alcanzan, el equipo recibe una bonificación. El ejemplo de la coctelería es revelador: “Pasamos de vender 60 cócteles al mes a más de 250 simplemente ofreciendo al cliente nuestra carta de cócteles nada más llegar y añadiendo un incentivo para el personal”.
La herramienta permite crear objetivos individuales y colectivos, evitando rivalidades internas. “Cuando el reto es común, el que recoge platos o monta mesas también gana. Se hace piña. Y eso, en hostelería, vale oro”, resume el fundador.
Motivación que reduce la rotación
El gran drama del sector —la rotación del personal— también encuentra aquí un antídoto. Según Ruiz Tejera, “el 50% de los empleados de hostelería se siente desmotivado y el 75% de ellos busca cambiar de trabajo”. En los locales que utilizan Upselio, en cambio, los equipos se muestran más estables y comprometidos.
“Antes alguien empezaba con muchas ganas y, a las dos semanas, se apagaba. Ahora esa chispa se mantiene. El equipo está más entregado y eso se nota en las ventas”, afirma.
El secreto no está en la tecnología, sino en la gestión humana que facilita. El sistema premia la constancia, la implicación y el trabajo bien hecho, reforzando el sentimiento de pertenencia. En un contexto donde retener talento es casi una quimera, eso marca la diferencia.
Digitalizar no es caro, caro es seguir igual
Ruiz Tejera es claro cuando se le pregunta por los que aún creen que digitalizar un restaurante es caro o innecesario:
“Antiguamente nos basábamos en intuiciones, y hoy eso ya no vale. Caro no es digitalizar. Caro es no tener un equipo motivado, caro es perder ventas de clientes que ya tienes.”
Para él, el coste real está en el tiempo perdido y las oportunidades desaprovechadas. “Antes tardábamos horas en sacar datos. Hoy lo tenemos con un clic. Y el tiempo vale oro”, insiste.
Su mensaje es una llamada al cambio: dejar atrás el miedo a la tecnología y asumir que, en hostelería, digitalizarse no es una opción, es una cuestión de supervivencia.

Recuperar la chispa del orgullo hostelero
Cristian y su equipo quieren que Upselio sea más que una app: “Nuestro sueño es que la gente abra la mente, que pruebe la herramienta y vea cómo puede transformar su negocio”. Su objetivo final no es solo vender más, sino que la hostelería deje de sobrevivir y vuelva a disfrutar.
“Queremos que la gente recupere la motivación, que vuelva esa energía que se notaba antes en los locales”, dice con una sonrisa. Y, como buen granadino, deja una promesa sobre la mesa: “Nos vemos en cinco años en el Albaicín, con una caña, celebrando que la hostelería vuelve a tener orgullo”.




