El rojo del kétchup y el amarillo de la mostaza forman esta salsa creada por McDonald’s junto con la agencia TBWA para mantener el sentimiento de pertenencia durante la celebración del Mundial.
Cada cuatro años, el Mundial transforma los hábitos de millones de personas. Cambian los horarios, aumentan las reuniones entre amigos para ver los partidos y la hostelería se convierte en uno de los grandes escenarios donde se vive la competición de manera conjunta. Los bares se llenan de aficionados siguiendo a sus selecciones, mientras que el consumo a domicilio también aumenta durante los encuentros.
Las marcas tampoco permanecen ajenas a este fenómeno. Aprovechan la conversación que genera el torneo para acercarse al consumidor a través de promociones, productos especiales o campañas vinculadas al fútbol. Más que vender, buscan formar parte de una experiencia compartida que durante un mes concentra la atención de buena parte del mundo.
Más que promoción, incentivo para consumir
El próximo 11 de junio arranca el Mundial, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá hasta el 19 de julio. Un mes de fútbol donde las marca buscan a través de sus productos generar comunidad y que los aficionados muestren apoyo a su selección.
Las marcas que mejor funcionan durante estos grandes acontecimientos como el Mundial no son las que simplemente ponen una bandera en el escaparate. Son las que consiguen integrarse en la experiencia. Y eso es precisamente lo que hace McDonald's con la Salsa España: convertir un patrocinio en un producto que conecta emocionalmente con los aficionados.
La cadena no busca cambiar sus productos. Lo que quiere es aprovechar el sentimiento de pertenencia que genera el evento para incentivar el consumo y reforzar el vínculo con sus clientes. McDonald’s no ha cambiado solo se ha tematizado con la actualidad y busca formar parte de la conversación del día a día que ya existe alrededor del evento.
La Salsa España estará disponible en restaurantes y la plataforma de delivery de McDonald's hasta agotar existencias.
El poder de los momentos compartidos
McDonald's lleva años construyendo su comunicación alrededor de los momentos cotidianos compartidos. Este último producto no deja ser parte de esa misma estrategia y busca vincular la compañía con la pasión por el fútbol y ayudar a los consumidores a mostrar su amor hacia la selección llevando los colores de la bandera incluso a sus productos favoritos de McDonald's.
Es lo que tiene los grandes acontecimientos deportivos que generan encuentros, aumentan el consumo en grupo y convierten bares y restaurantes en espacios de reunión. Más allá de las promociones o los descuentos, el reto está en conseguir que el negocio forme parte de esos momentos compartidos que el cliente recuerda y quiere repetir.
Bajo el lema de “La unión de dos salsas, la reunión de todo un país” refuerza uno de los fenómenos que más genera los grandes eventos deportivos: la unidad y las reuniones entre familias o amigos para ver juntos los partidos. Así es como el Mundial deja de ser solo una competición deportiva para ser una oportunidad para los hosteleros para generar experiencias compartidas, atraer clientes y reforzar el vinculo emocional con ellos.
La campaña de McDonald's demuestra que, en ocasiones, no hace falta reinventar el producto, sino encontrar la forma de conectar con aquello que ya apasiona al consumidor.




