Baby Bar

2347
2
Compartir:

%banner%

%home%

La natalidad  va en descenso y en consecuencia, y de manera inversamente proporcional, el número de matrimonios sin hijos va en aumento. Las personas que han decidido no tenerlos, no quieren “aguantar” a los hijos de los demás… (véase la nota que el propietario de un local puso en su negocio).

Si a esto le añadimos las últimas tendencias: compañías aéreas que anuncian precios especiales para disfrutar de un vuelo sin niños, los hoteles free child (hoteles sin niños) cada vez más de moda e incluso los grupos en RRSS  “A mí  también me molestan los niños en los restaurantes”… a dónde vamos a parar…

Pero siempre que hay una cruz, hay una cara. Y en oposición a los “anti-niños” han surgido sus antagonistas, los que buscan restaurantes especiales para niños, o incluso para bebés, como el de Pomme Bebé. Este restaurante en el sur de California es un restaurante especialmente pensado para los que todavía no hablan, pero ya expresan perfectamente sus gustos.

El concepto de esta idea de negocios consiste en la preparación de alimentos frescos y orgánicos especialmente preparados para el pequeño de la casa.

De esta manera los padres no tienen que recurrir a los alimentos envasados de los supermercados sino a alimentos frescos preparados al instante, las famosas papillas.

Sencillamente el cliente pide  la combinación de alimentos que le agrade a su hijo y allí le preparan la papilla al mejor gusto y sazón que prefiera su niño o niña.

Esta idea de negocios tan original puede resultar muy rentable, aunque para aplicarlo a su localidad deba hacerse primero un plan de negocios y examinar su viabilidad.

Cada frasco de papilla cuesta U.S.$3.25, unos 2.2o euros, y como se ve en la foto es una especie de bar muy sencillo con salas de juegos y con múltiples opciones de papillas orgánicas preparadas con ingredientes frescos. ¡Una manera de especializarse distinguiéndose del resto!

De este modo todos contentos los “sin niños” en sus restaurantes para adultos, los “no sin mi hijo” en sus restaurantes especiales. Platos para todos los gustos… y ¡qué aproveche!

Deja un comentario

comentarios

Compartir:

2 comments

  1. Blanche Deverò 11 mayo, 2011 at 10:58 Reply

    Pues no fastidiemos, que muchos de los que vamos con niños no es por un “no sin mi hijo”, sino porque no nos queda otra, claro que educarlos es cosa de quien lo lleva… que hay algunos niños “asalvajados” que si te descuidas se te sientan en la mesa!!!..vamos, que ni tanto, ni tan poco…gracias al cielo en mi ciudad no hay problema, de hecho probablemente, vayas al restaurante que vayas seguro que el dueño tiene una caterva esperando en casa…

  2. Javier 27 mayo, 2011 at 09:18 Reply

    Nadie discrimina a los padres con hijos. Solamente a aquellos padres con hijos asilvestrados y que martirizan las vacaciones de los demás. Nadie tiene porque sacrificar el descanso en sus vacaciones por este tipo de padres impresentables. Eso sí, bienvenidas aquellas familias con educación.

Deja un comentario

logo_bdi_new

Suscríbete para recibir la newsletter semanal con las noticias de Barra de ideas

¡SUSCRÍBETE!