Cómo Starbucks conquistó Italia después de tres décadas

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Puede que desde la apertura en 1971 del primer establecimiento hasta 1982 con la entrada de un nuevo socio, Sturbucks viviera en los mundos marinos de Moby Dick (origen del nombre y del logo), pero desde ese año 1982, con viaje a Milán incluido, hasta la apertura en Tokio en 1986 de su primer establecimiento fuera de USA comenzó ya una evolución vinculada siempre a Italia.

Desde los nombres hasta sus formatos, exposición, imagen, complemento de oferta… de una forma u otra siempre hay detrás un toque italiano, un viaje a Italia o una referencia al país transalpino.

Sturbucks llega a Italia

Sin embargo, la cruda realidad los llevo a abrir y cerrar en su tierra profeta, la tierra en la que basaban su crecimiento y les ayudaba a generar ese toque mágico. No conseguían ser del agrado del público del país. Pese a llegar a los 31.000 puntos de venta mundiales con éxito, lograr aperturas tan simbólicas como en la antigua ciudad prohibida de Pekín, ser generador de negocio, e incluso conseguir una demanda que les hizo llevar su producto a los supermercados, tiendas de conveniencia, córner en cualquier espacio retail, etc.; no eran capaces de entrar en un mercado que era su clave de negocio: Italia.

Vivieron una crisis entre 2007 y 2010 que los llevó al cierre de numerosos espacios, reorganización de su crecimiento, pasar de modelos de asociados a franquiciados o incluso Máster Franquicia, una regularización que les hizo más fuertes. Pero sin embargo les continuaba faltando un Flagship y la entrada en su país inspiración.

Mientras, por otra parte, en Milán nacía en 1986 la marca Princi, panadería-pastelería-cafetería, que tendría una excelente aceptación por el público que lo llevaría a Londres y un enorme éxito que provocó la atención de Starbucks.

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Pudiera ser que esa pequeña-gran empresa con tan sólo 6 tiendas marca fuera el punto que le faltaba, el origen y evolución que buscaban para dar una vuelta de tuerca al negocio, crear concepto especial en colaboración con ella y dar con el Flagship que se necesitaban. Se trataba de evolucionar antes de que pudiera aparecer una nueva crisis y conseguir seguir creciendo.

Dicho y hecho, su compra supuso un relanzamiento de producto en 2017 a la vez que la creación del esperado y deseado Flagship que iría paralelo a su reentrada en el país transalpino con un megastore nada más y nada menos que en Milán para programar un rápido crecimiento hacia Roma en los años siguientes.

Además, Princi le daría un nuevo valor en la carta, nuevos productos, nueva selección de bollería y panadería. Sin embargo, Princi era una marca y una institución que se integraba dentro de los Flagship pero que también podría tener su importancia y notoriedad, estaba claro que Princi era algo más. Por este motivo, de forma paralela se ha decidido generar un plan de expansión agresivo para el planteamiento de la apertura de mil establecimientos de la marca Princi en los próximos años.

A Starbucks ese Flagship le ha generado un atractivo, un diseño y una variedad que le hacen lugar de culto, ya vayas a Milán o a NY es un sitio que se debe visitar, oler y catar. ¿cuál será el próximo en abrir?

Ver cómo te tuestan grano al momento y te lo muelen directamente; para recién hecho llegar casi desde el grano de la cereza a tu propia taza.; acompañado además de una selecta panadería-bollería, pizzas, focaccias, toda una selección para acompañar tu café. Y al igual que en Princi tu rincón restaurante para algo más formal, sentado y delicatessen.

Princi ha sido la evolución que les faltaba y que buscaban desde su origen, la que les permitiría llegar a todos los mercados y conquistar el mundo al completo, una excelente sinergia entre un Goliat y un David, donde muchas veces en vez de batallar es mejor unir fuerzas.

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