Restaurantes pop-up, restaurantes con fecha de caducidad

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Si en tiempos de crisis muchos negocios del sector de la restauración y hostelería han tenido que cerrar, otros deciden reinventarse para sobrevivir y crear nuevos formatos de negocio, como los restaurantes pop-up. En grandes ciudades como Londres o Nueva York ya existe desde hace tiempo este fenómeno, pero ante la situación económica en la que estamos viviendo, se multiplican sus versiones.

Restaurantes pop-up

Como bien lo explica Marta Fernández Guadaño, los restaurantes pop-up son establecimientos efímeros, que nacen y desaparecen al cabo de un tiempo, desde tan sólo algunas horas o algunos días, hasta unos meses. Pueden ser restaurantes de quita y pon que se instalan y se mudan, comedores efímeros, deslocalización de chefs que durante un tiempo limitado dejan su cocina para cocinar en otro lugar, locales a tiempo parcial, establecimientos móviles, construcciones instaladas para albergar eventos gastronómicos puntuales, experiencias privadas, cenas clandestinas underground (alternativas), y muchos más.

Si en algunos casos son compañías grandes las que impulsan estos proyectos, en otros se trata simplemente de unos restaurantes que quieren promocionarse o reforzar su marca. Pero en todo caso existe un cocinero que sirve como reclamo para el evento, el cual se anuncia de forma privada para conservar un carácter exclusivo, o está abierto al público previa reserva, que suele ser limitada a un número reducido de comensales que en muchas ocasiones comparten la experiencia en una mesa comunal.

The Loft Project de Nuno Mendes

Estas auténticas gastroexperiencias con fecha de caducidad tienen un toque alternativo, tal como lo explica Nuno Mendes, chef portugués afincado en Londres y máximo representante del fenómeno pop-up gracias al concepto The Loft Project.

Nuno Mendes empezó montando un restaurante temporal en el patio de su casa y lanzó una compañía especializada en experiencias gastronómicas efímeras, The Loft Project. Este proyecto empezó los fines de semana con un servicio para quince personas, y, motivado por su éxito, el cocinero decidió llevarlo a grandes ciudades como Berlín, Melbourne o Munich.

El chef portugués sirvió de inspiración a otros restauradores para desarrollar este formato de negocio, y de ahí nacieron los autobuses convertidos en restaurantes y los locales semiclandestinos.

En España, el formato pop-up se ha desarrollado bajo la fórmula de deslocalizar los chefs de restaurantes conocidos en su localidad, para llevarlos a grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Ya se han apuntado a la tendencia Casa Marcial, Casa Gerardo, Solla, A Estación o Abantal, que se han mudado a la capital por un día, ofreciendo así al público madrileño la posibilidad de descubrir su cocina, ahorrándose el viaje.

Esta tendencia se basa en una estrategia de marketing bien definida, y utiliza las redes sociales, en particular Twitter, para informar a las personas interesadas de los movimientos de estas cocinas nómadas, conocer su programación y realizar la reserva.

Este formato de negocio es una verdadera experiencia tanto a nivel gastronómico como a nivel humano, y sirve como una plataforma para la nueva generación de chefs que necesitan un escaparate para su cocina.

Además, en épocas de crisis, algunos jóvenes cocineros apuestan por este concepto para reducir los riesgos económicos derivados de montar su propio negocio. Gracias a los restaurantes pop-up, pueden probar durante un tiempo determinado la experiencia de tener un negocio propio y ver si podría funcionar. En algunos casos, algunos cocineros han captado la atención de inversores que les han dado la financiación necesaria para montar su propio local.

Si quieres promocionar tu negocio, reforzar tu marca, darte a conocer, ¡montar un restaurante pop-up podría ser una idea de marketing para ti!

Fuente: Gastroeconomy

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0 comments

  1. Gonzalo 13 junio, 2012 at 07:37 Reply

    Es verdad que muchos cocineros también prueban con amigos y conocidos cambiar de localización al principio para probar si tiene éxito, como una especie de estudio de mercado, para luego, is ha resultado muy bien, abrir su propio local.

    Como dice la autora, es un buen inicio para aventurarse a emprender…

  2. Anónimo 10 octubre, 2012 at 18:00 Reply

    ¿Qué implicaciones legales tienen los restaurantes Pop up? ¿deben tener un permiso de sanidad? ¿Se pueden establecer en cualquier lugar? ¿Qué debe hacer un joven cocinero si quiere montar su restaurante durante 1 mes?

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