Premios gastronómicos Metrópoli

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Por noveno año, los especialistas de La Luna de Metrópoli han escogido los establecimientos y profesionales más destacados de la restauración capitalina durante la última temporada. Además como es habitual, los reconocimientos a toda una vida rinden homenaje a 3 grandes veteranos de Madrid, España y el mundo.

El equipo gastronómico habitual de La Luna de Metrópoli, es decir, Fernando Point, Joan Merlot, Rocío Navarro y Albert Solano, compartieron mesa y mantel (no podía ser de otro modo) para decidir los ganadores de la IX edición de los premios Metrópoli. Estos premios que fueron entregados junto a los XVIII premios de Elmundovino, el 27 de febrero en una fiesta organizada para la ocasión.

Los premios reflejan el panorama restaurador madrileño durante el 2011, a pesar de la crisis que, tal y como comentan sus organizadores, ha provocado más cierres sonados que aperturas de postín. Y entre las pocas que ha habido, ha destacado tanto la de Club Allard, que se ha convertido en la ganadora del premio gordo consagrándose entre los grandes, como restaurante del año.

El resumen del año 2011, que hace el equipo gastronómico de La luna de Metrópoli destaca el triunfo de los gastrobares, definido por ellos mismos como “un híbrido entre restaurante y bar de tapas con horario continuado que permite amortizar al máximo los locales”. Así como lo que Metrópoli, define como  el “desembarco masivo de las distintas y muy ricas gastronomías suramericanas. Por fin en Madrid hay ecuatorianos, venezolanos o, incluso, panamericanos de nivel”.

Los mejores del 2011 en Madrid, según los periodistas gastronómicos

La decisión del jurado, formado por el equipo gastronómico de Metrópoli, ha otorgado el premio al restaurante del año al restaurante Club Allard, ubicado en el interior de un palacete escondido enfrente del Templo de Debod, por el salto cualitativo dado este año. Y este salto, ha pasado por una reforma de interiores que “ha eliminado el tono solemne y un poco rancio que hasta ahora caracterizaba el comedor”, en palabras del jurado. Aunque también han destacado “la cocina de Diego Guerrero, que mezcla sabores autóctonos y exóticos, y está siempre dispuesto a sorprender con atrevidas combinaciones de ingredientes”.

El premio al restaurante revelación ha recaído en el restaurante La Panamericana de Emiliano Reyes que combina, fusiona y experimenta con las coquinarias típicas del Nuevo Continente como el Bloodymary acapulqueño.

En la categoría de restaurante de cocina tradicional por su ubicación en una espectacular finca arbolada en medio del campo y a un paso de la ciudad, por sus dimensiones (con capacidad para 300 comensales) y, sobre todo, por sus viandas de altura tratadas de manera simple, carnes y mariscos de primera fila a la parrilla. Es el último restaurante de la familia García, propietarios también de O’Pazo y El Pescador.

En la categoría de restaurante de cocina extranjera ha sido galardonado el restaurante Nikkei 225, que ya en el 2010 se llevó el premio al restaurante revelación. El mérito principal se le achaca a su chef Luis Arévalo que borda esa fusión peruano-japonesa, aunque también merece mención la gestión del jefe de sala, Lai Rueda, del que el equipo Metrópoli dice que “maneja la sala como un reloj”.

También hay una categoría dedicada a los restaurantes de fuera de Madrid, y en esta edición de los premios, el galardón ha sido para La Pérfida Albión en Pozuelo de Alarcón donde el anglo-español Charlie Peel mejora las típicas recetas británicas con ingredientes hispanos, por ejemplo un Fish&Chips con bacalao.

Las categorías especiales al Bar de tapas o enoteca recayó por igual en Cilantro gastrobar, definida por su propietario como una taberna canalla, y en Pulpería Vilalúa, típica pulpeira galega cuyos socios adquieren los productos en lonjas gallegas, de la subasta a la mesa. Así como el premio a la mejor decoración a Zen Market por su espectacular tamaño y ubicación (1250 metros cuadrados con vistas al Bernabéu), como por su sofisticada decoración, firmada por Ignacio García de Vinuesa. Un palacio del Shanghái de los años 20 con valiosas antigüedades.

Más que un restaurante es un premio dedicado a aquellos que van más allá de la oferta gastronómica, este año ha sido premiado Eccola Kitchen bar, creado por Manuel Quintanero, es un espacio versátil, con detalles africanos y una mesa comunal retroiluminada. Además cuenta con un privé acristalado y una zona lounge.

Y en el apartado de tienda gastronómica, el premio ha sido para el Mercado de San Antón, tras siete años de obras. El famoso mercado de Chueca (inaugurado en 1945) ha reabierto adaptándose al espíritu de la zona, con zona de venta tradicional, take away de lujo, restaurante y terraza en la azotea.

Entre los profesionales tomen nota… Iván Sánchez, jefe de cocina de Lágrimas Negras, restaurante del hotel Puerta de América fue premiado como cocinero en progresión. Gemma Vela, tras cuatro años de sumiller en el Hotel Ritz, también ha sido premiada mejor sumiller. Así como Abel Valverde, director de sala de Satceloni, como mejor maître, como extraordinario gestor de equipos y formador de camareros.

Además fueron otorgados los premios a toda una vida, este año a Pilar Vila, Joan Pedrell y Alain Senderens, pero no tomen nota ya que a estos profesionales no se les puede contratar…

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