«El afán de ahorrar a toda costa puede salir muy caro»

1028
2
Compartir:
Ignacio-Garcia-de-Vinuesa-arquitectura-interiorismo5

%banner%

%home%

Alexandra Sumasi| Madrid

17 octubre 2012

Ignacio García de Vinuesa es un reputado arquitecto e interiorista español. Aunque desde su estudio G de V (con sedes en Madrid, Miami, Cartagena de Indias y Panamá) llevan a cabo toda clase de proyectos de diseño e interiorismo, podría decirse que su especialidad son los restaurantes, no en vano han hecho más de doscientos. Recién llegado de Cartagena de Indias, donde acaba de finalizar ‘ERRE’ de Ramón Freixa, nos concede esta entrevista para hablar de algunos puntos fundamentales de su trabajo, una labor  que va mucho más allá de la mera decoración.

Con más de 200 restaurantes en tu haber, tendrás poca competencia, ¿no?

Somos el estudio que más restaurantes ha hecho en todo el mundo, pero en Estados Unidos y en Reino Unido, alguna competencia hay. En España hay gente que hace cosas muy interesantes, pero son menos prolíficos.

¿Cuál ha sido tu último proyecto?

‘ERRE’, de Ramón Freixa, en Cartagena de Indias. Y en España, hemos finalizado un proyecto para Interikea, una empresa promotora de centros comerciales que pertenece a Ikea y que por primera vez trabaja en nuestro país. En este caso, hemos diseñado algunas zonas comunes y un food corner. También son recientes los restaurantes Zen Market, Palé, IO y la remodelación de Coque.

Ya que sacas a Ikea, ¿has utilizado alguna vez productos de la empresa sueca?

Sí, por supuesto. En el centro comercial teníamos la obligación de usar un 35 por ciento de productos de Ikea aunque al final hemos utilizado más. En otros proyectos anteriores también he utilizado mobiliario o complementos Ikea.

[pullquote] En decoración jamás debe predominar el azul; emite ondas que hacen que el cuerpo no se relaje, y además desvirtúa la realidad de los alimentos. [/pullquote]

¿Y tus próximos trabajos?

A punto de finalizar, tenemos el nuevo restaurante del chef venezolano Elías Murciano en Panamá. Y en Madrid, estamos trabajando en el espacio gastronómico que abrirán los hermanos Jiménez Barbero en su finca de la sierra.

Aunque estés en varios proyectos, ¿la crisis afecta a tu sector?

Sobre todo se nota en que el cliente quiere pagar muy poco. Ya de entrada te viene pidiendo rebajas. Y el problema es que el coste de las producciones no ha bajado en absoluto. Incluso ha subido. Por un lado, las normativas en restauración son cada vez más exigentes y eso tiene un precio. Muchas veces el cliente no piensa en ello, pero están ahí. Puede que si se dirige a un profesional menos especializado en restauración, este le entregue un presupuesto más bajo que el nuestro, pero si lo analiza, lo más probable es que no incluya muchas de las exigencias legales.

Por otro lado, todos los materiales que vienen de fuera –que son muchos- se han encarecido.

¿Tu trabajo se limita a la sala y a zonas comunes o va mucho más allá?

Nosotros realizamos el proyecto integral. Yo apuesto por la funcionalidad y ello se consigue haciendo un todo, consiguiendo que la cocina se haga en consonancia con el resto del restaurante y así todo fluya.

A veces vamos a restaurantes y nos encontramos con sillas muy incómodas. ¿Cómo se evita este problema?

Nosotros pedimos sillas para probarlas, e incluso hacemos testeados con los clientes. Hay que partir de la base de que no hay una silla ideal para todo el mundo; las diferencias físicas entre las personas lo hacen imposible. Pero a fuerza de probar, logras encontrar la que más se aproxima al ideal.

[pullquote] Lo fundamental es escuchar al cliente ya que se trata de llevar a cabo su sueño, no el mío. [/pullquote]

Dime qué reglas de interiorismo o decoración debe respetar siempre un restaurante.

Es básico que la luz sea versátil, y tiene que ser distinta dependiendo del momento del día. Otra cuestión importantísima es que los materiales que se usen sean resistentes pero, al mismo tiempo, agradables. Y por último, que los muebles que se adquieran sean buenos, aunque la inversión inicial sea algo mayor.

¿Y qué no se debe hacer?

Utilizar el azul. El color azul emite ondas que hacen que el cuerpo no se relaje, y además desvirtúa la realidad de los alimentos, sus colores naturales. Ojo, esto no quiere decir que no se pueda poner nada azul, pero este color no debe predominar.

Otra cosa que yo no recomiendo es que para llegar al bar se tenga que atravesar el restaurante. Hay que tener cuidado con esto. Y una tercera cosa es que hay que huir del exceso de imagen corporativa, algo que agota al cliente.  ¡Ya no se lleva ni en los fast food!

Y a un bar de tapas o un gastrobar, ¿qué le recomiendas?

A este tipo de establecimientos los visualizo con una estética tradicional, de bar de toda la vida. Personalmente no me gustan los sitios minimal. Es verdad que ahora se entiende el gastrobar como un bar moderno, pero no tiene que semejar una nave especial.

[pullquote] Es básico que la luz en un restaurante sea versátil, y tiene que ser distinta dependiendo del momento del día. [/pullquote]

¿Piensas que un restaurante tiene que tener una decoración de acuerdo a su  tipo de comida?

No tiene porqué. Los restaurantes temáticos, como yo los llamo, suelen dan cierta imagen de fast food.

¿Cuesta mucho dinero ponerse en las manos de profesionales como tú?

Yo pienso que no, al contrario. La gente mete mucho la pata, y esos errores se pagan muy caros, incluso con la negación de la licencia. A la larga, ese afán por ahorrar a toda costa les acaba saliendo mucho más caro.

¿Cuál es el colmo del lujo en la decoración de un restaurante?

Ummm… ¡Utilizar manteles de hilo natural! Parece algo simple, pero es difícil porque requiere mucho mantenimiento. Por ejemplo, en ‘ERRE’ hemos puesto unos manteles de hilo bordados en negro muy sofisticados, pero allí hay una empleada dedicada todo el día a mantenerlos.

[pullquote] Aunque un gastrobar se entienda como un bar moderno, no tiene que semejar una nave especial. [/pullquote]

¿Crees que un restaurante debe permanecer fiel a su estilo inicial?

Debe ir evolucionando. Hay cosas que tienen que ir cambiándose, sobre todo porque eso significa que las cosas se usan, y si se usan es porque el restaurante funciona. Es bueno ir introduciendo pequeños cambios. Ello hace que el restaurante no pierda frescura.

¿En qué te inspiras para cada proyecto?

En cualquier cosa, en cualquier lugar. Pero lo fundamental es escuchar al cliente ya que se trata de llevar a cabo su sueño, no el mío.

¿Cuál es el restaurante que más admiras por su interiorismo y decoración?

Sketch, en Londres. La primera vez que lo vi me quedé alucinado, patidifuso, absorto. Hace poco volví y me siguió impresionando. Han cambiado muchas cosas, pero las actualizaciones no le han restado atractivo, al contrario.

¿Y de bares?

Pienso que Le Cabrera, en Madrid, marcó un punto de inflexión implantando una línea retro cuando todo el mundo estaba haciendo cosas minimal.

¿Y en locales de noche?

Lío, en Ibiza, logra con una decoración espectacular que te sientas guapo, y eso es muy de agradecer.

Me estás diciendo lugares con mucho glamour. ¿Alguno más modesto, con poca inversión, que te haya gustado?

¡Claro! Por ejemplo, Perrito Faldero, en Madrid.

Deja un comentario

comentarios

Compartir:

2 comments

  1. José Antonio García Arrabal 13 diciembre, 2012 at 19:42 Reply

    El artículo es muy bueno. Soy dueño de un pequeño hotel en un pueblo de Badajoz, y me gustaría saber como ponerme en contacto con empresas de este tipo para realizar una reforma, a ver si alguien pudiera ayudarme y ponerse en contacto con migo. Gracias

  2. Alexandra Sumasi 27 diciembre, 2012 at 07:39 Reply

    ¡Hola, José Antonio!
    Soy la autora de la entrevista. Con Ignacio García de Vinuesa puedes contactar en el teléfono 915756928. Gracias por tu interés.

Deja un comentario

logo_bdi_new

Suscríbete para recibir la newsletter semanal con las noticias de Barra de ideas

¡SUSCRÍBETE!